Siempre hay Palabras
¡Muy buenas a todos! ¿Cómo les va? ¿Cómo los trata el frío? ¿Ya comenzaron con los exámenes? En mi caso ya estoy preparando el primer trabajo práctico de mi taller, el primer parcial del año y también, aunque esta semana estoy sin clases, estuve a full entre eventos, trabajos y otras cositas más.
Como ven por el título, hoy toco un tema que es bastante charlado entre los estudiantes y que a ustedes les puede interesar si están estudiando (o van a estudiar) y están considerando comenzar a trabajar. LET'S GO.









ACLARACIÓN IMPORTANTE: las opiniones que les voy a estar compartiendo en este post va a ser desde mi experiencia personal tanto laboral como académicamente. Cada persona vive estas dos experiencias de distinto modo.


Si hay algo que nunca me esperé de este 2017 es que fuera a comenzar a trabajar y a ganar mi propia plata. Pero, la frutilla del postre, es que encontré un trabajo ejerciendo la profesión para la que estoy estudiando: periodismo.
Si pueden ver a la derecha del blog, escribo columnas semanales de interés general que se centran en actividades o historias de mi ciudad. Por suerte, es un trabajo que no es muy demandante y al que puedo adaptar mis horarios, mis tiempos y lo puedo flexibilizar como yo puedo y quiero.
La pregunta eterna de ¿puedo estudiar y trabajar al mismo tiempo? Es SÍ, SE PUEDE.

Principalmente se tiene que encontrar un equilibrio entre los estudios, el trabajo, la vida social y el descanso personal (obvio, sino te morís).
Siempre es necesario tener un sistema de organización y ver, en cada semana, una planificación para poder mantener las lecturas (o las tareas) de la facultad al día, que te alcance para estar desde el inicio hasta el final de las clases y también programar los horarios para poder llegar bien a un parcial o un final.

Además, te tienen que alcanzar los horarios para cumplir los deberes laborales, dependiendo de cuales sean éstos.

Por otra parte, muchos no toman en cuenta las horas de esparcimiento y ocio. Muchos no lo toman como algo fundamental, pero en serio es muy importante. Llega un momento donde podés llegar a colapsar y les juro (por todo lo que es bueno) que un pico de estrés es lo más feo que te puede pasar.

DESVENTAJAS.

  • Una de las mayores es que pierdo tiempo en estar con amigos, familia y, sobretodo, para estudiar y cumplir con mis deberes para todas mis clases. El tiempo que antes utilizaba para el blog o para organizar resúmenes y esas cosas, se me pierde en preparar notas, guiones, entrevistas y otras cosas más. 
  • Hay veces en las que me veo obligada a elegir entre mi trabajo y la facultad y a qué darle la prioridad. En mi caso, suelen ganar mis estudios y cada vez que tengo que renunciar a publicar una nota porque no me dan los tiempos, tengo la suerte de tener dos jefes muy flexibles que entienden que soy aún una estudiante.
  • También, sobran las ocasiones donde los números no me cierran al momento de dividir los horarios entre trabajo y facultad y llega un momento en que no me queda otra que sacar tiempo de mi propio horario personal para trabajar pero tengo la voluntad de intentar ser positiva y pensar que ya va a venir mi momento de descanso.



VENTAJAS.

  • No sólo tengo un trabajo: TENGO 2 y, en ambos como les venía diciendo, incluyen ejercer la profesión de periodismo y, en el lado positivo, encuentro muy interesante el hecho de poder aplicar las cosas que aprendo todos los días (y las que ya aprendí) en un texto periodístico, en un guión para radio, etcétera. 
  • Desde luego, también está la independencia económica de mis padres. Desde luego, todavía vivo con ellos y ellos siguen manteniéndome en ese sentido. Sin embargo, no les puedo explicar lo feliz que me siento de no tener que suponerles una carga extra con gastos nimios como pueden ser para cargar la tarjeta de colectivo, crédito, si necesito algo en específico, si quiero salir a comer con alguna amiga o ir al cine, por ejemplo. Además, tener para los gastos personales sirve mucho por si surge alguna urgencia. Por otra parte, también sirvo como ayuda a la familia, por si mis viejos alguna vez precisan ayuda en algún gasto. Me siento útil aportando a la familia, la verdad.
  • La experiencia. Por desgracia vivimos en una sociedad donde hay gente que pide 10 años de experiencia laboral a jóvenes que tienen 22 años y vos tipo... "CAPO, ME HABLÁS EN SERIO?". El currículum es tu carta de presentación sobre tus capacidades y tus experiencias pasadas y, el estar ante futuras posibilidades laborales de lo que estamos estudiando, es una suerte de la que hay que estar agradecido todos los días.
  • Algo que me brinda, tanto el trabajo en el diario como en la radio, es la posibilidad de conocer gente nueva. En todas mis notas he conocido a personas muy interesantes, muy amables y con una perspectiva del mundo que te hacen pensar que sí hay buenas personas en este mundo. Si hay algo en lo que me concentro (a la hora de escribir principalmente) es encontrar algo que demuestre y sea una evidencia de que el mundo puede cambiarse a base de buenas acciones y que las personas decentes no están extintas. Además, me hago nuevos amigos y aprendo sobre el mundo del periodismo actual por mi misma y formo mis propias perspectivas y eso es muy importante: tener una vista amplia y PROPIA sobre el campo laboral al que me estoy insertando.
  • Autosatisfacción es una de las palabras que más definen mis sensaciones respecto de mis dos trabajos. A ambos disfruto desarrollarlos y me encanta vivir en un mundo de medios y me encanta poder experimentar lo que va a ser mi vida en algunos años. Me llena muchísimo trabajar y hace que el esfuerzo valga la pena. No les puedo explicar lo que es ver tu nombre publicado en papel de diario y que la gente comente que les gusta lo que hacés o que, cuando llaman al programa donde trabajo, la gente ya diga que me reconoce la voz y me felicita por el esfuerzo. Y, como acaban de ver, las ventajas le ganan a las desventajas en gran medida.


En síntesis: SI. Se puede trabajar y estudiar al mismo tiempo y los primeros trabajos son los que te enseñan a madurar como persona y, en cierta medida, te ayudan a descubrir qué camino te gustaría tomar en un futuro, siendo éste trabajo relacionado o no con tus estudios. Sin embargo, las experiencias que se adquieren sumado con la madurez que brinda y las enseñanzas que aporta, hacen pensar al trabajo de cualquier índole como un logro y como una bendición, no como una carga. 


Bueno... ¡Esto fue todo! Espero que les haya gustado la entrada de hoy y se animen a decirme en los comentarios si trabajan y estudian, si estudian y pensaban trabajar o si ya están trabajando pero alguna vez vivieron la experiencia de trabajar y estudiar. Me encantaría saber sus opiniones y conocer las historias que tienen para contar, no sólo a mi, sino al resto de nosotros :)
Les agradezco por estar una vez más del otro lado con la mejor de las ondas y espero verlos de nuevo muy pronto en un próximo post. 
¡Nos vemos!



¡¡Muy feliz sábado para todos!! ¿Cómo les va? Yo estoy terminando ya mi desayuno, bien tranquila y muy contenta porque hay un sol y un calorcito tan hermoso que... estoy que me pongo a bailar de la felicidad.
El día de hoy, mi último finde de vacaciones, voy a hablarles de mis expectativas para este segundo cuatrimestre, con una breve introducción de lo que fue mi primer cuatrimestre con alguna que otra agenda. Esta entrada va a ser más que nada reflexiva que otra cosa pero en los próximos días voy a estar subiendo una segunda parte de esta entrada con un contenido más dinámico que espero disfruten. Sin más dilaciones... LET'S GO.


Creo que el miedo que tenía al primer cuatrimestre de la facultad era principalmente que no sabía a que me enfrentaba. No sabía cómo iban a ser los exámenes, los profes, las tareas... ¿Cómo iba a soportar de dos a tres horas de clases seguidas? Bueno, un poco de práctica ya tenía que en el instituto de inglés tenía dos horas de clases dos veces por semana. En fin... me sorprende lo bien que me sobrepuse a esos cuatro meses. No fue como me lo esperaba, pero eso es un punto a favor, sin duda alguna. Los compañeros, a quienes ahora puedo llamar amigos, son grandes personas y me hacen reír en cada clase, me han ayudado y yo los ayudé y sé que va a seguir siendo así el segundo cuatrimestre. Lo único que me da pena es que ya las dos carreras (Ciencias de la Educación y Comunicación Social) no vamos a tener clases conjuntas en este cuatrimestre y parte de los chicos del grupo que formé vienen de esa carrera pero seguro nos vamos a encontrar en algún recreo o algún descanso o alguna juntada fuera de clase.
No voy a mentir, de las cuatro materias que tuve, Imagen fue la más tediosa, pero fue más por el modo de los profesores de dar la materia que por otra cosa. Y aunque me costó, pude promocionarla al primer intento y salir con sólo este pensamiento: definitivamente no voy a especializarme en esta materia.
El resto de las materias las supe disfrutar: historia, redacción y trabajo intelectual que era casi como una ayuda para saber redactar trabajos prácticos, para abrirnos la mente al debate y a un amplio campo de estudios y, sin lugar a dudas, la supe disfrutar mucho. La docente, una capa por cierto, era muy liberal y nos dejaba explayarnos en nuestros ensayos y monografías para poder ella también aprender algo nuevo y eso se aprecia siempre en un docente.
A las tres materias que mencioné anteriormente las llegué a promocionar y con lindas notas sin embargo sólo regularicé una... redacción. A pesar de que rendí el final (exactamente hace un mes)... no lo aprobé, pero estuve muy cerca. Y aunque me agarró un ataque de depresión impresionante, mi vieja me dijo cuando estaba en mi cama llorando desconsoladamente, algo que no voy a olvidar nunca: Sé cómo te sentís y lo impotente que es esto y te voy a dejar estar así hoy. Pero en cuanto ya no puedas llorar, mentalizate, agarrá los apuntes y en el próximo llamado demostrales quién es el que manda.
Fui el jueves de la semana pasada a mi colegio, un día después de enterarme que desaprobé y hablarlo un poco conmigo misma, fui ahí para renovarme un poco la alegría... y siempre lo logran.
No les voy a mentir: me cuesta perdonarme cuando fallo y por eso me gusta hacer las cosas sola: porque si fallo no voy a hacer daño más que a mi misma. Y sin eufemismos, todavía no me perdono, pero estoy mirando hacia adelante, aunque cueste.

Adelante... Se viene un segundo cuatrimestre donde, para mi sorpresa, no estoy tan asustada como al principio, porque sé a lo que me enfrento y pude comprobar efectivamente que soy capaz de luchar. Que soy capaz de ser constante y que puedo lograr un objetivo. Seguramente no voy a poder evitar alguna que otra desilusión pero de errores estamos hechos los humanos, ¿no?
Para este segundo cuatrimestre me propuse, no sólo aprobar las materias nuevas, sino sacar la que me queda del primer cuatrimestre. Y les prometo que voy a hacer todo lo posible para cumplir lo que prometo.
Y para no dejar esta entrada como una cursilada, y porque siempre me gusta compartirles alguna canción nueva y porque quiero terminar esto un poco de forma épica les pido que y bien terminen esta entrada, escuchen esta canción que, si además son de Boca, les va a encantar:

¡¡Nos vemos la próxima entrada!!

¡¡Feliz martes para todos!! ¿Cómo van manejando el frío? ¿Ya están de fin de trimestre o en época de parciales? Espero que le metan toda la pila a esta época que es siempre desesperante pero que, al fin y al cabo, superamos independientemente de los resultados.
El día de hoy les quería compartir la experiencia de mi primer parcial, más desde el punto de vista de una ingresante y esas cosas. Sin más dilaciones... LET'S GO.


Creo firmemente que una evaluación, sea de la materia que sea, comienza desde mucho antes de que el profesor te da la fotocopia con las preguntas cuyas respuestas deberías saberte. Una evaluación, un parcial o como lo quieras llamar, comienza desde el mismísimo momento en el que el profesor anuncia la fecha estipulada y los temas que van a tomar. Ese preciso momento es en el que todos sentimos siempre un escalofrío y decimos "NO. ESTO NO ME ESTÁ PASANDO A MI". La primera fecha de examen es la que inaugura la que yo llamo "Temporada de exámenes" (leer con voz de Bugs Bunny).
Materia: Conocimiento de la Realidad Sociopolítica (si, alto nombre. Pudieron ponerle "Historia Argentina" tranquilamente pero creo que los profesores querían ponerle un nombre sofisticado).
Fecha: Viernes 6 de Mayo de 2016 a las 18:00
Temas: Los tres modelos de acumulación capitalista+Perón+Última dictadura cívico-militar.
Tenía tres semanas para estudiar. Tres semanas para demostrarme que sí podía con este desafío.
Si hay algo de lo que siempre me he enorgullecido es de mi capacidad de hacer resúmenes y, si no me creen, pregunten a mis compañeros de secundario que me han admitido en más de una ocasión que los ha salvado de desaprobar la evaluación, el trimestre e incluso el año. Esta no fue la excepción, los resúmenes me fueron quitados varias veces de las manos por mis compañeros para ser fotocopiados, copiados a mano y también agregaban alguna que otra anotación al margen de algo que consideraban importante. En síntesis, "el resumen del pueblo".
¿Cómo hice para estudiar 103 años (sí, los conté) de Historia Argentina? Apliqué mi método personal: Levantarme todos los días antes del parcial santo bien temprano, hacerme una taza de café con leche que me alcanzase hasta mínimo las 10 de la mañana, cerrar todas las puertas y ventanas habidas y por haber, dejar el celular bien lejos de mi alcance e ir caminando por el living y el comedor, a veces saltando, leyendo, releyendo, interpretando y festejando cuando dejaba una hoja aprendida sobre la mesa. Cuando terminé de estudiar todo, sorprendentemente una semana antes, me ponía a repasar de vez en cuando o veía un documental en relación a los temas del parcial para ir refrescando la memoria y tener en cuenta todos los detalles.
El día del parcial decidí pasar el día fuera de casa. Tomé todo lo necesario (resúmenes incluidos por supuesto) y marché hacia... mi colegio secundario. ¿Por qué? Ese día fue el tan ansiado y tradicional bautismo de las tribus. Una fiesta escolar que todos festejábamos. Cuando vi a un profesor que me abrazó me preguntó cómo estaba y dije, sin pensarlo dos veces, "es lindo volver a casa". La pasé de lo mejor con mis amigos, reencontrarme con ex-compañeros, cantar las canciones de mi tribu, renovar una alegría distinta. De algún modo, se me renovaron las energías.
Todo terminó al mediodía y después de irme al comedor de la facultad (se pusieron la 10 y sirvieron milanesas) marché a la facultad a esperar pacientemente, repasando, hablando con amigos por whatsapp que me daban fuerzas o me distraían para no ponerme nerviosa... Todo hasta que llegó el momento. Un dato importante a destacar es que siempre llevo para un examen importante elementos que considero indispensables a la hora de rendir: mi dije de la Virgen de Luján que me dieron cuando egresé, mi primera remera de tribu con la que gané mi primer tricampeonato, las pulseras que usaba en el secundario para los horribles exámenes de química y la campera de 6to con la que aprobé el final de matemática y del instituto de inglés.
Comenzó el parcial y ahí el reloj se detuvo por completo y nada existía sino el banco, mi birome, mis hojas, mi cerebro y yo. Escribí como si me fuera la vida en ello. Escribía, escribía, escribía, tanto que al terminar se me acalambró la mano. No me pasaba eso desde aquel final de Ecología del año pasado. Me sumergí por completo en el examen y eso es buena señal: significa que todo va a ir bien. Entregué, salí del aula y pude respirar con tranquilidad por primera vez en tres semanas. Había terminado y sólo quedaba esperar, ¿cuánto? Eso todavía no lo sabía.
Para las 21:00 había llegado a casa, con un dolor de cintura que parecía que me iba a morir del dolor en cualquier momento y casi me desmayé. A nadie le extrañó que me pasara eso. Mi mamá, cuando me dio un remedio para el dolor que tenía por todo el cuerpo me dijo, muy seria, "te pasaste de revoluciones, tenías mucho estrés acumulado". Sabía que tenía razón cuando ella me decía que le pasaba lo mismo en sus años de universidad. Esa noche, en la que esperaba descansar, no pude pegar ojo.
Al final, fueron solamente diez días en que los profesores nos tuvieron en suspenso. Un profesor publicó en el grupo de Facebook de la asignatura que nuestras notas se encontraban disponibles en el blog de la materia. Fue un momento de ansiedad impresionante: apagué la tele para tener silencio y, a lo mejor, agregarle tensión al momento. La lista con los nombres, como siempre, el mío entre los últimos. No me atrevía a ver. "APROBADO" decía. "VAMOS LOCO TODAVÍA" pude gritar y no pude evitar que se me escaparan unas cuantas lágrimas de felicidad. Ahí fue cuando de verdad sentí que la evaluación había terminado.

En fin... ¡¡Esto fue todo!! Espero que les haya divertido leer mi experiencia, creo no haberme olvidado de nada de todo lo que viví... Pero igualmente me encantaría que en los comentarios me contasen sus experiencias con evaluaciones ya sean parciales, finales, del secundario, de la facultad, de la primaria, de lo que ustedes quieran :D No se olviden de que nos vemos muy pronto en una nueva entrada, ¡muchas gracias por seguir un día más en el blog!

¡¡Muy feliz (y frío) casi jueves para todos!! Si, desaparecí por la facultad... otra vez. Aunque me encante ir a la facultad y disfrute mucho mi tiempo allí, nunca va a reemplazar este vínculo que tenemos ustedes y yo. Pero hoy, después de estudiar casi toda la realidad casi 103 años de historia argentina... vengo a traerles una pequeña reflexión de la sección "Un viaje inesperado".
Sin más dilaciones... LET'S GO.

En las pasadas semanas estuve pensando profundamente en cómo es que los universitarios mantienen sus fuerzas y su motivación arriba para alcanzar esa meta que se impusieron. Personalmente, admiro a todos los que vayan a la universidad con un humor excelente, se mantienen positivos, que no se concentran en sus fallos o en las cosas malas y apuntan alto. De verdad, es una admiración que ya pasa a ser una envidia sana.
Sin embargo, he podido llegar a la conclusión de que todos encontramos los motores que nos hacen vivir. Encontramos los motivos por los que decidimos tomar tales caminos en la vida o dar ciertos pasos en el viaje que recorremos, si nos ponemos un poco más metafóricos. Me propuse firmemente encontrar una motivación, aunque no sabía por dónde comenzar... Como todo ocurre en la vida, o por jugadas que nos da el destino para que abramos los ojos, ocurrió por una desilusión. ¿A qué me refiero? Sigan leyendo.
Había entregado mi primer trabajo de Redacción I, en el cuál teníamos que desgrabar (escribir todo exactamente como lo escuchamos) y reescribir (volver a redactar, pero arreglada para que se comprenda mejor) una entrevista que se encontraba en formato video. Repito: DESGRABAR Y REESCRIBIR. ¿Qué hice yo? Solamente la reescritura de la entrevista y, sin la desgrabación, no se podía corregir al alumno. ¿Qué obtuve? Un flamante 3. Un insuficiente. Para gran sorpresa de mi lado maduro, mi lado dramático y escandaloso supo controlar muy bien la situación. Respiré hondo, me concentré en la clase, pero después mis compañeros me notaron rara... Qué tan poco han de conocer las crisis internas que sufro en fracasos académicos.
Juro que nunca me sentí tan estúpida por un error así. Ni en los ejercicios de matemáticas o de química había sentido tanta taradez junta en mi cuerpo. Y sé que soy humana y tengo el derecho a equivocarme y que un sólo trabajo práctico no me va a hacer recursar la materia pero... por un error tan tonto... ¿entienden? Esa burda nota escrita en mi trabajo era un mensaje: yo no era suficiente, pero tenía que ser suficiente, quería ser lo mejor que yo pudiera ser o no iba a ser nada.
Entonces me acordé de un personaje con el que me identifiqué... Una Delta Nu. Y si no averiguaron quién es... les presento a Elle Woods. Quien, persiguiendo a un hombre, encontró su vocación. En un momento de su primera película ella dice "Te demostraré qué tan valiosa Elle Woods puede ser". Y entonces me di cuenta de que tenía que demostrar a través de acciones y de pruebas el esfuerzo y la dedicación que le dedico a mi carrera. A partir de todo esto, encontré un pedacito de inspiración. Pensé en ella y en cómo le cerró la boca a todos los que decían que no lo iba a lograr. También otra cosa muy importante: ser verdadero con uno mismo, nunca pasa de moda.
Ahora preguntarán,  ¿te sirvió? Si. Definitivamente. 
Siempre fui así de auto-exigente conmigo misma. Nunca conocí a nadie que me insultase tan horrible como yo misma. Pero hay días en que me digo "basta" a todo esto. Y después, cuando los resultados son los deseados... Es lindo callar a esa parte negativa y poder hacer mi bailecito de "Aprobé". Son pequeños placeres de la vida: aprobar después de un trabajo bien hecho.

En fin... espero que a todos los que estén en este momento entrando en los primeros parciales, cierres de trimestre o por algún tiempo de bajón por algo similar... Piensen que recién empezamos toda esta aventura. Un tropezón jamás ha sido una caída definitivamente y las personas no nos arrepentimos tanto por las cosas que hicimos, al contrario que con las cosas que no hicimos.
Y, si con eso no llegué a motivarlos, hay dos cosas que probablemente lo hagan:

Espero que, si lo vieron, les haya hecho sentir con ganas de darle para adelante.
¡¡Esto fue todo!! Espero que les haya gustado esta entrada un poco emotiva (vi el segundo video y... se me escapó una lágrima, para qué mentirles, señores) y que me digan en los comentarios cómo es que encuentran ustedes su motivación en los estudios, en el trabajo, en la vida o en su hobbie.
Yo los veo acá muy pronto en una nueva entrada, ¡¡los quiero muchísimo y muchas gracias por estar un día más!!

Aclaración: este texto fue escrito originalmente en mi tablet el día Domingo 28 de Febrero de 2016).

El día de hoy quiero hablarles de algo que me ha estado pasando, algo que no había sentido desde hace algunos años, algo que estuve acumulando desde hace algún tiempo y no se los estuve diciendo por una cuestión de que pensaba que no era nada, que eran tonterías mías, entre otras cosas. Pero me pasa algo y creo que es correcto ser honesta con ustedes al respecto.
Cuando escribo en el blog siempre quiero transmitir energía, buena onda, alegría más que nada. Quiero que noten el entusiasmo que tengo, las ganas por leer, escribir, compartir lo que opino como ustedes. Como si quisiera estar con ustedes y que me sientan más cerca, por así decirlo.
Y, más que nada desde que comencé la facu, noté una impresionante traba a la hora de escribir, me encuentro en una especie de bloqueo lector que estoy sacando adelante de a poco, me siento poco motivada, las ideas no fluyen tan frecuentemente como antes y así sucesivamente. No estoy diciendo que me cansé del blog o que lo estoy abandonando. El blog no es el problema, soy yo.
El comienzo de una nueva etapa, ser mucho más independiente en mi vida, alcanzar un nuevo grado de madurez y de responsabilidad se me hace bastante difícil, son muchos cambios al mismo tiempo, sumado a que mucha gente que quiero muchísimo comienza una nueva etapa y siento que me están dejando un poco atrás y yo a ellos, al comenzar una nueva yo también.
Las personas crecen, el tiempo cambia las cosas y los vientos hacen que cambiemos de rumbo miles de veces en esta vida. A estas alturas, no sé en dónde estoy parada aunque así lo parezca, trato de descubrir algo en mi que no sabía que estaba y trato de seguir los pasos de un camino que siento borroso. La carrera que estoy estudiando, por el momento, me gusta mucho, estoy encantada. Estoy terminando los trabajos finales que espero aprobar para poder comenzar a cursar tranquila, entre otras cosas más.
Repito, muchos cambios me azotaron de repente y creo que lo que me hizo caer en la ficha de que no estoy tan bien como creía estar es de haberme enterado de algo que en serio hubiera preferido no saber.
Ustedes dirán "Fedra, los cambios no son la excusa de que estés mal". Hay días que si, siento que estoy siendo irracional, que me hago la cabeza y que me pongo mal por nada, pero esta vez siento que esta tristeza es diferente, esto que siento es similar a algo que sentí, pero al mismo tiempo es diferente.
En realidad, no tengo de qué quejarme: de momento me va bien en una carrera que me gusta, estoy sana, mi familia está sana y bien, mis amigos están viviendo bien y son felices. Entonces, ¿por qué yo no puedo serlo?
Muchas preguntas se vinieron a mi mente, muchas cosas me llevaron a plantearme y replantearme otras y me di cuenta de que me falta algo, pero no sé lo que es: si algo material, algo espiritual, pero sé que es algo. Y siento que es mi deber encontrar eso y hacerlo parte de mi vida para poder estar feliz. Siento que hay un vacío en mi y quiero solucionarlo, porque quedarme estancada no es la solución ni mucho menos. Ya estoy grande y no puedo esperar a que nadie venga a resolverme la vida.
No quiero dar por sentado que les doy las gracias nuevamente por entender las situaciones, las cosas nuevas y todo lo demás que está en el blog. Créanme que para mi también es complicado, pero quiero sacar a este blog y a esta familia que formamos entre todos de a poquito y de la manera más correcta y que más me haga feliz, de momento.
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(Lo siguiente fue escrito en el momento el día Viernes 4 de Marzo de 2016)

Bueno, como habrán visto, me enredé muchísimo en el momento que escribí eso. Estaba escuchando música, llorando y con el corazón hecho una pasa de uva. Estaba definitivamente muy conmovida.
Ahora, en este momento que estoy escribiendo esto, estoy un poco mejor. Decidí tomarme las cosas con calma y no dejar que la tristeza o el malestar o el enojo me ganen, porque sé que yo no soy así. Quiero verle el lado luminoso a la vida y quiero seguir adelante en la vida.
Como dije anteriormente, no tengo nada de que quejarme y me di cuenta de eso. Releer aquel texto me hizo darme cuenta de las cosas buenas que tengo que ver en mi existencia: ustedes, mi familia y mis amigos son los que me hacen feliz. Son los que me hacen quien soy y no voy a dejar de quererlos nunca en la vida.
Estar bien está buenísimo, pero llega un momento en el que no nos damos cuenta de lo felices que somos, hasta que llega algo que nos da vuelta la vida y nos hace sentir medio mal. De vez en cuando, estar mal está bien. Porque después, con cada caída, aprendemos a aprovechar la felicidad a cada instante.
Si están en una situación similar de tristeza, de soledad o lo que fuere, quiero que sepan que no están solos en este mundo: siempre hay alguien que va a estar para nosotros. No tienen que ser fuertes o estar felices todo el tiempo, porque somos humanos y no sentir es imposible. Seamos resilientes, aprendamos de los dolores que la vida nos trae y tratemos de sacarle algo bueno.
Les agradezco una vez más por leer y espero que nos veamos muy pronto :)

¡¡Hola a todos!! ¿Cómo les va? Espero que estén muy bien, que no sufran del calor como yo (y sufro mucho) el día de hoy les estoy trayendo una sección nueva del blog (JA! COMO SI NO TUVIÉRAMOS SUFICIENTES SECCIONES YA) que es algo parecido a lo que tiene Aylu en su blog con "Crónicas Universitarias". Yo voy a hacer algo parecido, pero le voy a dar el nombre de "Un viaje Inesperado" en honor al buen Bilbo Bolsón. Él se lanzó a una nueva aventura, ciegamente, a cada paso sin saber a dónde lo iba a llevar su suerte y su destino y siento que estoy haciendo lo mismo.

PRE- Universidad, como si la palabra no me quedara grande de por sí, me vienen a traer la palabra "pre", creo yo, para no hacerme sentir tan asustada. Pero, no lo logran, me asusto igual. Mucho.
Terminé la secundaria dentro de un océano de lágrimas, con un montón de abrazos, canciones, promesas y también un "adiós". En el fondo, y lo admito sin vacilar, que voy a extrañar ese lugar que era mi casa. Voy a extrañar almorzar ahí, a muchos profesores que fueron como padres y amigos para mi. Voy a extrañar ver a mis amigas todos los días (de hecho, las veo hoy pero meh). También a mi mejor amigo, que eso es lo que más pena me da, tenerlo cerca y saber que lo voy a tener al lado para cuando me agarren mis ataques de locura, llanto o nervios. Voy a extrañar tener puesto mi uniforme y sentirme yo. Así de simple.

Ahora, vamos a ver el presente que tengo delante y el futuro. Comencemos por el equipaje que voy a llevar a mi primer día:

  • La mochila que me acompañó desde 4to C.O, que es de una marca muy resistente, es impermeable y además no se ha roto nunca, lo único que necesita es una buena pasada por el lavarropas y coser un agujerito que le quedó de tantas veces tirarla en el patio de la escuela cuando tenía que almorzar y quería llegar primera al kiosco xD (si, soy así de muerta de hambre).
  • Una carpeta oficio nueva que venía con un repuesto de 120 hojas y 3 separadores (en el curso de ambientación tengo 4 materias, pero bueno). Por dentro, esa carpeta va a tener fotos de mi familia, amigos y también de cosas que me gustan, para sentirme más a gustillo. 
  • La misma cartuchera que uso desde que voy al 3º C.B.C que viene con tres biromes azules, una birome negra, biromes de colores, los infaltables resaltadores, mi portaminas, lápiz, sacapuntas y goma (ahora que me doy cuenta, me falta corrector de tinta... tengo que ir a la librería entonces).
  • Un libro para entretenerme en el recreo o antes de entrar a clases. (Es un libro de mandalas para pintar, no el que ya conocían, uno nuevo que me regaló mi mejor amiga, que es chiquito y muy práctico). 
  • Una botella de agua fresca. 
  • Algo para comer, pero todavía no decidí qué voy a llevar. 
  • Un cuaderno anotador para emergencias. 
  • Un mini-anotador que ese ya lo llevo para todos lados. 
Ahora, tengo el plan infalible para asegurarme un lugar donde pueda ver bien, sin morir en los Juegos del Hambre en el intento. 
Para llegar hasta la facultad sólo tengo que tomar un colectivo que me deja en la esquina, que es donde está mi facultad. Ahora que sé exactamente dónde está mi aula, en vez de irme dos horas antes (NO ME JUZGUEN, OK? SOY MUY PUNTUAL Y ME PIERDO FÁCIL), ahora que sé en dónde es mi facultad, voy a ir con una hora de anticipación para tener un buen lugar, además de que como tengo astigmatismo e hipermetropía y todavía no me hice los lentes, tengo que sentarme lo más cerca posible del pizarrón (bah, prácticamente de toda la vida hice eso, soy bajita... COMO UN HOBBIT y siempre me hacían sentar en el primer lugar). 

¿Mis expectativas y objetivos? No entrar en pánico es el primero, no encerrarme en el baño diciendo "QUIERO SALIR DE AQUÍ" es lo segundo, también es conocer gente nueva y también prestar atención más de lo que lo hacía en clases. Mi lema es: "ATENCIÓN Y NOTAS, MUCHAS NOTAS". También me armé una playlist especial para el Miércoles 10 de Febrero, que es el día en el que comienzo. Entre los temas más populares, tengo Eye of the tiger (Survivor... ya saben, la de Rocky IV), Roar (Katy Perry), Begin Again, Fight Song (ambas de Rachel Platten), Walk (Foo Fighters, además con este tema entre en mi recepción), entre otras.
Además, no olvido de que estoy haciendo esto por mi misma, porque quiero crecer, porque quiero ver qué tal lejos llego en esta vida, porque quiero demostrarme que el esfuerzo va a valer la pena, además de que va a ser un gusto y un placer gigante poder ver a todos los que quiero orgullosos, en cuanto haya llegado a la meta. 
Si me equivoco, no pasa nada. Todos nos hemos equivocado en algún momento y no me hace peor persona pifiarla en algún momento. De llegar a ser que esta no es la carrera para mi, voy a ver qué hacer pero, por el momento, la etapa está prácticamente encima mío y no puedo hacer nada para atrasarla. Sólo esperar lo mejor y rezar para que todo vaya bien. 

En fin, con este pensamiento filosófico, les doy la bienvenida a la nueva sección del blog, que espero que se rían de mi, también que la disfruten mucho tanto como yo. También, a lo mejor, vaya a subir algún video hablando de esta sección y a lo mejor respondiendo alguna que otra duda. (Con respecto al video que grabé hace unos días, ya lo terminé de editar, sólo falta renderizarlo y subirlo a YouTube). 
¡¡Nos vemos el miércoles!! Los quiero mucho y que tengan un fantástico fin de semana largo :D


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Sobre mí


Fedra. 20 años. 
Estudio Comunicación Social.
A veces se me da por escribir.

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Contacto: fedra.venturini@gmail.com

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