Siempre hay Palabras
Algo que disfruto hacer cuando dispongo de unos cuantos días de vacaciones es visitar la casa de mi abuela. Todos tenemos nuestro lugar en el mundo donde somos felices, estamos tranquilos y encontramos la paz que es tan difícil de hallar cuando estamos tan concentrados en nuestras obligaciones de cualquier índole. En realidad, ella no vive lejos de mi, por lo que la veo muy seguido. Sin embargo, su casa, su barrio y todo ese entorno me transmite tanta tranquilidad. Les he comentado varias veces tanto en redes sociales como por este medio de cuando me paso un par de días y recordé un video de hace algún tiempo de Sebas G. Mouret contando cómo es estar en casa de sus abuelos. Bueno, hoy queria presentarles mi versión de cómo es un día en la casa de mi abuela. 







Suelo levantarme temprano, entre las 8 y las 9 de la mañana y, como duermo en una habitación sin persianas con cortinas solamente, me despierto con la luz natural del sol. Nunca sé si es porque ese lugar me transmite tanta felicidad o es que en mi casa no puedo despertarme de un modo tan relajante, que siempre me levanto sonriendo. Además, otro detalle importante, no se escucha nada: absoluto silencio que se aprecia un montón.

Al igual que todos, lo primero que hago es agarrar el teléfono, para revisar si me llegó algún mensaje, algún mail y miro las redes sociales, más que nada para informarme... lo de siempre. Pero hacer fiaca con tanto silencio, sin que nadie te moleste, es una de las 7 maravillas del mundo.

Sé cuándo es el momento ideal para levantarme: el olor a las tostadas de mi abuela. Ahí es cuando se me despierta el cuerpo y llega la hora de sentarse sobre la cama, estirar, bostezar, abrir bien los ojos, bostezar de nuevo, calzarse las pantuflas y abrir las cortinas para que la pieza se ilumine (y no tropezarme con nada, para qué vamos a mentir).

Hago lo primero que hacemos todos, que es pasar por el baño a lavarme los dientes y me cepillo el pelo. También me paso un exfoliante para sacar cualquier impureza de la noche y también jabón facial para refrescar el rostro. Por último, cremita hidratante para no tener la cara reseca y cruzo el pasillo y entro a la cocina.

Como de costumbres, las perritas de la casa corren a saludarme: Kira y Nina que todavía siguen medio dormidas también. Desde luego, saludo a mi abuelita que ya tiene media tonelada de tostadas hechas y también a mi prima Luci que se toma unos mates con tostadas y mermelada. En mi caso, necesito activarme por dentro y sí: necesito un buen café con leche. Suelo sentarme con ellas a desayunar, miramos las noticias o lo que haya en la tele, hablamos entre nosotras y también hablo con mi mamá, que ya me llama para decirme buen día.

Después del desayuno, entre las tres limpiamos la cocina y también volvemos a los cuartos para abrir las ventanas para ventilar un poco, hacemos las camas y ya nos ponemos la ropa de día (si, desayunamos en pijama... no sé, es una costumbre que tenemos en la casa de mi abuela). Después voy a la parte de adelante de la casa, abro la persiana y me pongo a trabajar. En este caso, me dediqué a terminar un resumen para la universidad y hacer un guión para el trabajo, sin embargo la tarea varía dependiendo del día. Comparto la sala con mi prima Lucía que también estudia conmigo y escuchamos música y nos cebamos unos mates con café mientras tanto.

Aunque me esté tomando un par de días, ya es hora de cambiarme porque tengo que ir al trabajo. SI, AL TRABAJO. Me cambio y me pongo la mascarilla de arcilla verde de L'oreal porque es buenísimo el control sobre el brillo de mi piel y sé que lo voy a necesitar, sabiendo la tarde que me espera.

Cuando me saco la mascarilla y me pongo cremita para la cara, ya comienzo a preparar la mochila porque tengo que irme y bien termine de almorzar. Para lo que es el maquillaje intento mantenerlo minimalista, natural y que aguante: esas son mis tres claves para un maquillaje diario. Utilizo estos productos:


  • Pre-base: Infallible Mattifying Primer (L'OREAL).
  • Pre-corrector verde: Casero (Sirve para neutralizar las rojeces causadas por el acné en la piel).
  • Base: Pure Makeup (MAYBELLINE NEW YORK tono 115/Crema Claro).
  • Corrector: Instant Age Rewing (MAYBELLINE NEW YORK tono 20P101/Fair Clair).
  • Polvos de sellar: Stay Matte (RIMMEL LONDON tono 006b/Warm Beige).
  • Rubor: Rubor Compacto Mate (KATALIA tono 17).
  • Pestañas: Rizador (Todo Moda) y Máscara para pestañas con minerales ultra definición (KATALIA tono Negro)
  • Ojos: Paleta Glam Factor; tono 2 para párpado movil- tono 6 para dar profundidad a la parte externa del ojo- tono 1 para iluminar la parte interna del arco- tono 4 para iluminar el arco de la ceja.

  • Delineador: New Kohol (JACTAN'S tono Negro).

Sé que les puede parecer un montón de cosas, pero les juro que no me pongo nada de cada cosas y en menos de 10 minutos ya estoy lista para salir, que simplemente me aplico perfume y bálsamo labial. 

En realidad, voy caminando hasta el trabajo porque la casa de mi abuela está estratégicamente ubicada en una zona cercana al centro de mi ciudad y se puede ir y volver sin necesariamente tomar colectivo o remís o auto. Es una gran comodidad y, al irme en horas de la siesta, puedo caminar tranquilamente escuchando música y disfrutando de la paz de la ciudad. 

Ya en el trabajo hago todo lo que me corresponde: repaso las noticias, cubro mis artículos, tomo mate o té o café (dependiendo de mis ganas) y también recibo a los invitados del programa cuando hay. Ese día, particularmente, vinieron dos personas desde Santa Fe para hablarnos de un antiguo escritor y dramaturgo italiano. 

A la hora de irme, en realidad, no voy directo a casa de mi abuela, sino que quedé con mis dos mejores amigos, Esteban y Martina, para tomar algo en un café y pasamos la tarde riendo, charlando y poniéndonos al día. Para bajar la comida, ya decidimos caminar desde el centro hasta la casa de mi abuela donde las perritas lo jodieron a Esteban para que jugaran con él. Después de tomar unos mates, me despido de ellos, me saco el maquillaje y me lavo la cara... fue un largo día. Ya llega la hora de cenar, de desmaquillarme, lavarme la cara y los dientes, ponerse el pijama e ir a la cama. Dependiendo del día, a veces veo una película en Netflix con mi prima Luci, charlamos un rato largo las dos o simplemente leo un libro. Pero, cuando ya no puedo tener los ojos abiertos, pongo a cargar el celular, apago la luz y duermo para despertar al día siguiente en otro día en la casa de mi abuela. 


-------------------------------------------

Pero bueno... ¡Esto fue todo! Espero que les haya gustado este post un poco diferente pero que les haya gustado y les haya entretenido por lo menos. Me gustaría que me dijeran en los comentarios cuál es su rutina en vacaciones, qué suelen hacer, si trabajan o estudian... ¡Lo que más quieran!
Nuevamente, les agradezco por estar del otro lado de la pantalla un día más y espero poder verlos muy pronto en un nuevo post. 


¡¡Muy feliz sábado para todos!! ¿Cómo les va? ¿Cómo les sienta este raro invierano? Sinceramente, me parece medio bizarro este tiempo pero... hay cosas que son difíciles de explicar en esta vida, ¿no? En fin, hace rato que no les traigo reseña y, entre todo este tiempo, pude encontrar libros interesantes para leer y comentarles a ustedes. LET'S GO.








Autor: Jenna Evans Welch


Editorial: Riverside Agency bajo el sello #numeral


Páginas: 324.


Género: Novela. Identidad. Amor. Historias de familia.


ISBN: 978-987-4085-04-7









Tomé la decisión equivocada... 

Así comienza el diario de la madre de Lina, que inesperadamente llega a sus manos en cuanto pisa Italia. 
Viaja a Florencia por obligación más que por deseo, porque fue la última voluntad de su madre antes de... es demasiado doloroso para recordar. 

A partir de la lectura del diario, Lina descubrió facetas desconocidas de su mamá y de ella misma. 
Conocerá su verdadera historia y una ciudad fascinante guiada por una voz del pasado, los desconocidos del presente y una gastronomía que parece sanar las heridas. 

Este es un libro para llorar, reír, degustar, conocer... y leer disfrutando de un delicioso helado, como hace la protagonista: entre el dolor por la pérdida y el  humor negro por su nueva vida, recorre La Toscana movida por el misterio familiar, el arte, el amor... y el gelato.






Hace algún tiempo, no mucho creo recordar, en la comunidad blogger se estaba hablando un montón de este libro, más que nada por el hecho de que era una novedad editorial. Unas semanas atrás, fui a un Yenny con la intención de encontrar algo que leer en las vacaciones y, entre libro y libro, me llamó la atencion este ejemplar. 
Comencé a leerlo prácticamente sin leer la parte de atrás, así que no sabía a lo que me iba a enfrentar y tengo que decir que quedé muy sorprendida y terminé con varias opiniones al respecto de esta historia. 

El primer aspecto que quiero destacar de esta novela fue la ambientación. Italia, con ese aire romántico de verano, el campo, la ciudad, las fiestas... todo estaba inundado con ese aire particular que es tan mágico y que te encanta desde el primer momento. Además, me agradó cómo es que nuestra protagonista, Lina, se anima poco a poco a descubrir los lugares más conocidos de Italia y te dan tantas ganas de tomarte un avión hasta allá y sentir exactamente lo que ella estaba sintiendo. Además les tengo que confesar: a lo largo de toda la historia me dio un hambre que no les puedo explicar, un antojo que sobretodo se basó en "quiero helado, mucho helado y si es de chocolate mejor". 



El ritmo del libro fue algo como una montaña rusa: primero despacio, después rápido, después muy despacio... a la mitad del libro aproximadamente la narración se detuvo en un punto específico de la trama y tenés que armarte con un poco de paciencia para remarla. Sin embargo, las situaciones medio densas las compensan los personajes que son muy frescos, muy divertidos y dinámicos, que son los que mueven a la personaje de un lugar a otro. De hecho, el único conflicto que tuve con la protagonista fue el hecho de que quería quedarse muy estancada en un punto y los personajes salvaron eso un montón, sin embargo, llega a comprenderse porque Lina tiene la dificultad de avanzar por toda la información que tiene que procesar de forma tan rápida y además no sabe su identidad, es entendible en cierto sentido. Desde luego, mi favorito fue Lorenzo lejos: un chico aventurero, muy divertido y solidario y con un carisma que te encantan desde el primer momento. 
Ahora vamos un poco a la parte complicada: el romance. Tuve sentimientos encontrados entre "ay que lindo, fangirleo en siete idiomas diferentes" y "... vieja, un poquito más de realismo por favor". En otras palabras, el romance lo disfruté muchísimo y tiene un buen desarrollo a lo largo de toda la historia, pero tiene una historia tan precipitada que lo hace poco creíble y es un detallito que no me gustó demasiado. 
Tengo que aplaudir de pie a la autora por el giro argumental de las escenas finales (desde luego no se los voy a decir porque alto spoiler) pero tengo que decirles que no es para nada lo que el lector piensa y se nota que la autora estudió bien el transcurso de toda la novela a la hora de escribir el final para que sea, no sólo creíble, sino muy bien hecho y también fuera de todo lo cliché. 


En síntesis, Amor & Gelato es una historia que combina cocina, cultura, historias de amor, la identidad y los paisajes más hermosos que se puedan imaginar. Si les gusta viajar a otros lugares, les gustan las historias de amor de película y una narración graciosa y amena con muchos momentos divertidos, esta obra es la que están buscando, no sólo para ustedes sino para regalar y también recomendar. 



Pero bueno... ¡Esto fue todo! Espero que les haya gustado esta reseña y me  gustaría que digan en los comentarios si han escuchado sobre este libro, si lo leyeron, si tienen alguna opinión acerca de él o si han leído un libro con un formato similar.
Una vez más, les agradezco por estar del otro lado de la pantalla con la mejor de las ondas y les deseo un buen fin de semana y también un final de mes genial para todos. 
¡Un beso!



Entradas antiguas Página Principal

Sobre mí


Fedra. 20 años. 
Estudio Comunicación Social.
A veces se me da por escribir.

¡Deja que tu sonrisa cambie el mundo!

Contacto: fedra.venturini@gmail.com

¡Unite a la familia!

¡Seguí en contacto!







Podés ser parte de...

Podés ser parte de...
  • Facebook
  • Twitter
  • Google+
  • Instagram

Created by OddThemes & Distributed By MyBloggerThemes