Siempre hay Palabras
El día de hoy es especial. Más que nada porque hay una luna preciosa y, sin duda alguna, va a iluminar toda esta noche. Pero no sólo por eso es especial: hoy termino mis estudios secundarios.
Siempre me imaginé cómo iba a ser la culminación de mis estudios. Estuve 12 años estudiando, viendo crecer a las mismas personas, adquiriendo conocimientos que iban más allá de las carpetas.
La secundaria no es un cielo, nunca lo es. Pero cuando llega a acercarse un poco... no nos damos cuenta. Las mejores cosas pasan cuando no nos estamos dando cuenta. Pero las disfrutamos y así hacemos que valgan la pena vivir todos los días. La secundaria es ese lugar donde por lo menos pude comenzar a perderme en un camino, me embarré de lágrimas y pataleos por un chico que no me hizo caso y también de arrepentimiento por alguna equivocación... pero después, con el tiempo, me di cuenta que las equivocaciones te abren los ojos a una lección y, si no aprendiste a la primera, el destino se encarga de que te vuelva a pasar para que aprendas.
En la secundaria aprendí qué tanto quiero a los que tengo cerca: a mi familia, a mis amigas, a mis amigos, a cierta persona especial. Pude abrirme a gente que nunca pensé que sería tan cercana a mi corazón. Aprendí cómo la vida cambia en menos de dos minutos y con un whatsapp en medio de un cumpleaños y también cómo un mensaje tan simple como un "felicitaciones" o un "mandá al carajo a todos y hacé lo que vos querés" te puede dar una sonrisa tan grande. Las personas que nos deja la vida son regalos, aunque no se crucen con nosotros para hacernos felices. De todo se aprende y de todos se aprende. Hay un momento en la existencia de cada uno que nos preguntamos si la vida tiene algo más que enseñarnos y, en el momento menos esperado, aparecen dudas tan profundas que nos hacen llorar sin motivo, nos hacen reflexionar, nos hacen conmovernos con nuestra sola existencia.
Ahora... llega el final; el telón de una obra de la cual me encantó ser espectadora y co-autora, porque no la escribí yo sola, está por caerse para después levantarse y comenzar una nueva propuesta.
Llego a la conclusión de que tenemos que, a veces, darnos un día para decirle a esas personas que hacen nuestra vida luminosa lo que significan para nosotros: una tarde para dedicarle una carta, una canción, un "te quiero", un detallito que puede ser tan simple como un caramelo, una sonrisa, un consejo o un abrazo porque después, en un futuro, las posibilidades de hacer estas cosas pueden ser limitadas o casi nulas.
Algo, también fundamental, aprendan a quererse, a hacerse respetar, pero no de una manera agresiva. Sean firmes con los desafíos que les de la vida, no tengan miedo de decir lo que sienten, no se culpen por consentirse de vez en cuando y, lo más importante, que no les importa lo que otros digan, aunque a veces eso puede ser medio difícil.

En la secundaria se aprende todo esto y no te das cuenta que lo aprendiste, hasta que ves ese edificio que te educó, te formó y te acogió todos estos años, con unos ojos diferentes: con ternura, con melancolía o tal vez con unas lágrimas.
Estos años fueron los mejores, aunque se hayan cruzados algunas piedras... no podría haber disfrutado más de esta experiencia.



¡Lunes y... se acerca el tan temido fin de trimestre! En realidad tendría que estar repasando química pero me puse a procrastinar (como haría cualquiera) y dije, "hay gente que necesita un empujón para ponerse las pilas en el fin de trimestre, ahora que se vienen los exámenes" así que les traigo algunos consejos que, personalmente, me sirven muchísimo. LET'S GO.

Anotá en una hoja al principio de tu carpeta o en una agenda, las fechas y los temas de cada exámen o cada trabajo práctico. 
Esta idea es para la gente olvidadiza o la desorganizada. Es muy recomendable para comenzar a organizar los tiempos para hacer los resúmenes, estudiarlos o para realizar los trabajos prácticos y entregarlos tranquilos y en tiempo y forma. No sólo puede ser una agenda, puede ser una libretita, un cuaderno o lo que vos más quieras y, como motivación extra: podés decorar estos objetos para hacer más interesante el estudiar.

Antes de ponerte a hacer un resúmen, leé las hojas para ver que tenés la carpeta completa y que no te va a faltar nada.
Me ha pasado muchas veces que, al momento de hacer un resúmen, me faltan MUCHAS cosas. Así que, si saben que tienen la carpeta incompleta, pídanla prestada a algún compañero para hacer el resúmen y, de paso, completar la carpeta.

Intentá estudiar con una anticipación mínima de 3 días a 1 semana. 
Tengo la mala costumbre de estudiar el día antes, por eso últimamente trato de cambiar el hábito de hacer los resúmenes dos semanas antes y estudiarlos entre 3 días antes del exámen o 1 semana. Esto nos va a servir mucho cuando tengamos bastante que estudiar.

Tomá la mañana/día entero de algún momento que no tengas clases y ponete de lleno con la escuela.
Ya sea para hacer tareas, trabajos o estudiar, hacer esto es muy efectivo ya que vamos a estar menos estresados en la semana. Quitarse de encima todo en la mañana de un día libre, es muy liberador y al domingo a la noche no tengo ninguna preocupación.

Antes de hacer un resúmen, lee todo para asegurarte que entendés los textos. 
Hay personas que no saben memorizar conceptos, sino que los comprenden y les va excelente en los exámenes. Por eso, es muy recomendable entender los textos así nos resulta más fácil el estudiar.

Probá estudiar estando solo en casa. 
Personalmente, me gusta más estudiar sola y encerrada, con todos los dispositivos tecnológicos APAGADOS (esto es muy importante) para no distraerme. Pero a algunos se les hace más fácil estudiar con amigos, así se explican entre ellos.

Preparate un arsenal de comida/bebida contra el sueño. 
Para esto recomiendo fuertemente los mates con café (que te puede mantener despierto por HORAS), unas buenas galletitas o unos sándwiches de queso bien tostados y calientes. Como opción para el verano, los mates tereré son excelentes o sino un té helado que te refresca la mente muy bien.

Intentá no apurarte por aprender. 
Cada uno de nosotros tiene su método para estudiar y su tiempo para absorber los conocimientos, así que, si no te entran las cosas de la cabeza, no te desesperes: desconectá una media horita haciendo lo que vos quieras, tranquilizate y volvé manos a la obra.

Pensá en algo que te motive a estudiar.
Creo que no soy la única en pensar que estudiar es un poco de embole, así que pensá en algo que pueda ayudarte a estudiar como:

  • Si aprobás este examen vas a estar tranquilo hasta dentro de otros tres meses.
  • En el verano vas a poder estar lo más bien, sin que nada te moleste.
  • Vas a ahorrarte un montón de mala sangre, no solo a fin de año, sino a mirad de año. 
  • Esas horas de estudio van a haber valido cuando tengas una nota muy buena que podría salvarte el trimestre o incluso el año. 
  • Una vez alguien me dijo que "estudiar es duro, pero era más duro desaprobar" y yo la uso como una frase para no bajar los brazos y ponerme manos a la obra. 

Bueno... ¡¡esto fue todo!! Espero que estos consejos les ayude y que puedan compartirme sus secretos al estudiar en los comentarios así nos ayudamos entre nosotros y somos todos unos niños prodigios y nuestros padres van a estar orgullosos. 
Antes de que me olvide, ¡espero que les guste el nuevo diseño del blog que hizo Agos Ortega! Este Siempre Hay Palabras se viene con toda y con muchas cosas nuevas :D
¡Nos vemos! 
Fedra. 

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Sobre mí


Fedra. 20 años. 
Estudio Comunicación Social.
A veces se me da por escribir.

¡Deja que tu sonrisa cambie el mundo!

Contacto: fedra.venturini@gmail.com

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