Siempre hay Palabras
¡¡Muy buen miércoles para todos y feliz día de la mujer!! Espero que todas aquellas chicas y mujeres que lean este blog tengan un gran día y espero nuestra sociedad siga avanzando para alcanzar los derechos de iguales y dejemos nuestra buena huella en este mundo.

El día de hoy les traigo una nueva reseña, como cada miércoles, sobre una historia que me dejó sorprendida y aunque sé que ya tuvo su boom... mejor tarde que nunca, ¿no? LET'S GO.






Autor: R.J Palacio.

Editorial: Nube de Tinta.

Páginas: 414.

ISBN: 978-987-1997-01-5.

Género: Narrativa Juvenil. Novela.




<<Todos deberíamos recibir una ovación al menos una vez en nuestra vida, porque todos vencemos al mundo.>> Auggie.

Su cara lo hace distinto y él sólo quiere ser uno más. Camina siempre mirando al suelo, la cabeza gacha y el flequillo tratando en vano de esconder su rostro, pero aun así es objeto de miradas furtivas, susurros ahogados y codazos de asombro. August sale poco, su vida transcurre entre las acogedoras paredes de su casa, la compañía de su familia, su perra Daisy y las increíbles historias de La Guerra de las Galaxias. 

Este año todo va a cambiar, porque este año va a ir por primera vez a la escuela. Allí aprenderá la lección más importante de su vida, la que no se enseña en las aulas ni en los libros de texto: crecer en la adversidad, aceptarse tan como es, sonreír a los días grises y saber que, al final, siempre encontrará una mano amiga. 






Tengo que confesar que no sabía qué expectativas tener al comenzar este libro, pero me habían dicho que estaba fantástico, que era conmovedor y que iba a terminar con una sensación increíble a la hora de terminar la historia de August Pullman. Ahora es cuando digo... sí, es así. Es uno de los relatos más conmovedores y geniales que tuve el gusto de leer. 

Algo que me gusta de este libro es que la historia es desde el punto de vista de varios personajes, no sólo del mismo protagonista. El hecho de que, en su mayoría, los personajes sean niños casi pre-adolescentes porque aportan ese grado de inocencia que hace a la historia tan encantadora. Por supuesto, acá el quid de la cuestión está en que Auggie se siente aterrado pero ansioso y emocionado por comenzar una nueva etapa en una escuela por primera vez. Este es el primero de varios retos que el protagonista va a tener que ir llevando a cabo a lo largo de la trama del libro y, lo que más me gustó, fue ver cómo el mismo August evolucionó una barbaridad desde el comienzo hasta el final. 

Como dice la sinopsis, la historia es acerca de superponerse ante las adversidades y ponerle frente a los problemas, como harían las personas maduras. Acá nuestro pequeño protagonista le hace frente a sus propios límites, saliendo de su zona de confort, tratando de superar su extrema timidez, gracias a su deformación facial que tiene desde bebé. Y, creo, ese es el principal motivo por el que no puede ser del todo normal: por esas miradas de reojo, esos codazos y esos susurros. 

El personaje de Auggie me pareció muy creíble. De verdad creía que estaba leyendo las vivencias de un niño de 10 años y lo mismo me pasó al leer al resto de los personajes, como Summer o Jack Will. Los sentí como personajes coloridos, con su propia alma y con una personalidad tan diferente entre ellos que hace que te adentres aún más en la historia. Particularmente, además de August, disfruté muchísimo a Summer, que dio el mensaje de ser diferente, no sólo en lo físico, sino en no tener miedo de ser diferente ya sea en principios, en gustos o en ideas. En el caso de su protagonista principal, me pareció el nene más encantador de la histora. Siempre positivo, siempre con energía, siempre con ganas de vivir la vida a su manera, más allá de las miradas que le den por su aspecto. Aprende a vivir con su condición y aprende a ser positivo con su aspecto físico y, al aceptarse tal y como es, comenzó a proyectarlo y así fue como se ganó el cariño de cada uno de sus compañeros, no con su rostro, sino con su carisma, su valentía y su amabilidad. 

Aunque parezca loco, pude identificar la historia de August con dos canciones, una para el principio y otra para el final. La primera es "Para no verme más" de La Vela Puerca (para el principio) y "Tú eres la vida" de Maldita Nerea (para el final). Les recomiendo que las busquen y las escuchen, ambas están en YouTube y en Spotify.

Este libro llegó a mis expectativas y las superó con creces, es conmovedora, cómica, alegre y con un mensaje bellísimo que, creo, debería ser compartido para que todos algún día sepamos como es que esa gente "diferente" es igual a nosotros en el interior y los que no los dejamos ser normales somos nosotros, al tratarlos distinto. 

En fin... ¡Esto fue todo! Espero que les haya gustado esta reseña y me gustaría que me dijeran en los comentarios si han leído este libro, si les gustaría leerlo, si les gustó, si no les gustó y todo lo que quieran. Saben que me encanta saber sus opiniones y sus ideas, así que los espero allá abajo. 

¡Muchas gracias por estar del otro lado de la pantalla con la mejor onda como siempre! Nos estamos leyendo en el próximo post. 
¡Feliz día de la mujer!




¡¡Muy buen sábado para todos!! ¿Cómo les va? Espero que estén disfrutando del fin de semana, que estén con todas las pilas para comenzar las clases (o al menos terminando de aprovechar las vacaciones, yo que sé). Aunque para hoy tenía planeado hacer un post de "Un Viaje Inesperado", sentí que quería hablar con ustedes y contarles la buena noticia y también de paso contarles la graciosa historia de cómo conseguí mi primer trabajo. LET'S GO.






Hace aproximadamente un mes, me acuerdo que fue un día martes por la noche, estaba ayudando a mi mamá a pasar unos documentos a su computadora y cuando terminamos me quedé al lado suyo en el patio delantero de nuestra casa, yo leyendo y ella con su computadora mirando el inicio de Facebook. En una me dice:
- Mirá Fedra, este contacto mío es periodista.- lo dijo con una emoción de nena de 5 años.
- Ahh mirá vos... ¿y qué tiene?- contesté yo, sin dejar el libro.
- Está buscando redactores de interés general para un semanario, ¿por qué no le mandás tu currículum?

Para ese momento seguía con un trauma de aquellas después de las tres veces que me bocharon y la cátedra de Redacción de mi carrera había tirado mi sueño de escribir al contenedor de la basura. Había decidido dedicarme a escribir sólo en el blog: con mis tiempos, con mis métodos y sin que hubiera alguien atrás mío diciéndome que hago todo mal. Así fue como se lo dije a mi vieja y, después de charlarme un rato, me convenció. Sin embargo, confieso, sólo mandé una copia de mi currículum para que ella dejase de sermonearme y pensé "seguro que varios más experimentados le van a mandar y a mi ni me toman". 
Esa noche hubo ALTA tormenta eléctrica y desconectamos el internet por las dudas. Siendo las 9 de la mañana, ya había pasado la tormenta, conecté el internet y me comenzaron a bajar los mensajes que no había recibido. Uno de esos mensajes era de este periodista y era este:
Acá pensé "KHÉ" y me quedé pensando por aproximadamente 10 minutos a ver qué carajo le podía mandar al señor. Entonces me acordé de una redacción periodística que había hecho para la cátedra esta del demonio y en ese momento me lo aprobaron con linda nota. Así que fui a mis documentos, donde tenía el trabajo, lo mandé y me tocó esperar. Pensé que, en cuanto viera mi nota, iba a decir "bueno, muchas gracias pero no es lo que estamos buscando" y ahí iba a quedar la cosa.
Me re cabió porque después me llegó esto:
Ahí es cuando pensé "AH NO, CAGUÉ FUEGO, AHORA QUÉ CARAJOS HAGO". Pensando, pensando y pensando, se me prendió la bombilla. Me acordé de una señora que era inmigrante italiana que llegó al país en la II Guerra Mundial, que fue amiga de mi familia y fue como una abuelita para mi. Había sido reconocida por sus libros, por sus escritos y por su nacionalidad italiana. La noticia era que, hacía no mucho tiempo, había fallecido de forma repentina. Recordé lo mucho que sabía que quería algún día poder ver algo mío publicado y ella siempre decía que ojalá algún día pudiera leer cosas mías en papel.
Hice la nota sobre ella. Literalmente la sentía al lado mío mientras escribía, mientras releía su libro para sacar datos, mientras mandaba la nota. No sabía qué era lo que iba a pasar, pero me hizo bien recordar a esta mujer, Renata, la que siempre me dijo que algún día iba a poder escribir. 

Para mi gran sorpresa, me tomaron. Este periodista, cuando fui a verlo a las oficinas donde trabajo, me dijo que tenía talento, que tenía fluidez y que tenía potencial. Me sorprendí muchísimo que lo dijera y, en la entrevista, no pude dejar escapar un "¿en serio?" y me dijo "y... si. Si no, no te estaría tomando".
Les juro que nunca tuve una semana tan buena como aquella.

A la semana siguiente, salió el semanario con mi primera nota. Me regalaron de la prensa algunos ejemplares para que lo diera a mi familia, para archivarlos yo o dárselos a quien yo quisiera. En ese momento estaba con un amigo, Santiago, que nos juntamos para desayunar y le agradezco por haberme aguantado cuando estaba al borde del llanto. Literalmente fui corriendo hasta la oficina donde trabaja mi papá para decirle y estaba tan emocionado cuando vio la nota publicada que todos sus compañeros entraron en ese cubículo minúsculo a festejarlo. Mi mamá lloró, mis tíos festejaron, mis hermanos se emocionaron también, así como mis amigos. 

El momento que también lo aprecio un montón fue cuando le llevé a mi abuelita un ejemplar con mi primera nota. Me acordé cuando era chica, habré tenido unos 12 o 13 años, y soñaba con el día en el que le pudiera llevar a mi abuela algo publicado y escrito por mí y esperaba que ella estuviera viva para que pudiera leer  algo escrito por mí. Y lo cumplí. Y no se imaginan la cara que puse cuando, recientemente, cobré mi primer sueldo. Casi salgo cantando "DALE CAMPEÓN" como una loca en pleno centro de Paraná.

Ahí me di cuenta de que, a veces, los sueños se cumplen. Que hacen falta años, hace falta esfuerzo y hace falta ser optimista y nunca perder las esperanzas. No sé cuánto tiempo voy a estar en este semanario, no sé qué otros trabajos me deparan, pero sí estoy segura de que le voy a estar agradecida siempre a este periodista por darme la oportunidad y devolverme las alas que me habían arrancado.


Pero bueno... ¡Esto fue todo! Espero que les haya gustado esta entrada, que se hayan entretenido y me gustaría que me cuenten en los comentarios si han tenido (o conocen) una experiencia similar, cuál es su trabajo soñado o qué les gustaría ser de mayores. ¡Me encantaría saber todas sus opiniones!
Por cierto, si les interesa/ intriga leer qué es lo que hago un poco más de cerca, pueden hacer click ACÁ  donde van a poder encontrar las notas que he hecho y también conocer el semanario donde trabajo. También les voy a poner un banner donde van a poder leer mis notas en el semanario para aquellos que quieran leerlas.
Muchas, muchas, muchas gracias por seguir acá un día más en el blog, del otro lado de la pantalla y con la mejor onda, espero que estén muy bien y los veo la semana que viene :)



¡Muy buen miércoles para todos! Espero que estén muy bien y que estén pasando muy bien esta última semanita del 2016. En mi caso, sigo sin caer que ya estamos por comenzar un nuevo año... ni siquiera caí que ya pasó Navidad (cumplí la promesa y comí mucho vitel toné).
Me mata cómo es que muchas personas (ojo, no todas) hacen sus propósitos con toda la onda pero, a la hora de hacer un balance, no se animan a decir a ciencia cierta qué cumplieron y qué no. Hoy me voy a animar a revelarles qué cosas cumplí y qué cosas no de mi año 2016. Como un plus, les voy a revelar cuáles son mis propósitos para este 2017. LET'S GO.



Propósitos 2016. 

#1 Ser más positiva.

  Este fue un propósito que pensaba no iba a cumplir ni por joda porque, aunque no lo parezca, soy bastante pesimista. Me costó en muchas ocasiones tratar de ver el vaso medio vacío en lugar de medio lleno. Siempre que pensaba que iba a perder las esperanzas o la paciencia, me tomaba un respiro y contaba hasta diez y comenzaba de nuevo. 
  Haberme propuesto pensar de forma más positiva y de tener mejores pensamientos fue de mucha ayuda porque no me esperaba recibir tantos golpes en mi vida personal que supe soportar y también tomar de mejor manera gracias a aprender a pensar de este modo. 


#2 Juntarme más con mis amigos.
  En un principio esto me lo propuse porque pensaba que, con el comienzo de una nueva etapa, los amigos que más quería y los vínculos que había formado se iban a ir a la puta pero, afortunadamente, esto no fue así. Mis amistades siguen siendo exactamente las mismas. Tengo la suerte de tener unos amigos de or  o, que confío para todo y que también les va de 10 en sus respectivos caminos. Obviamente a veces los extrañaba porque a muchos los veía todos los días pero eso me hizo apreciar cada momento en el que los podía ver. 


#3 Hacer ejercicio. 
  No les voy a mentir, pensaba que ir al gimnasio me iba a copar, sobretodo porque iba con una amiga, pero fue un fracaso x1000 porque habré ido unas 4 veces y no me gustó la experiencia. Les juro que prefiero ir con una amiga a dar 300 vueltas a un parque o a una plaza o salir a caminar o a lo mejor hacer bicicleta fija. Obviamente no puedo estar 24/7 haciendo ejercicio porque... nope. Pero lo que me reconforta saber es que no perdí parte de la resistencia que gané en los 4 años de Luján. Técnicamente podemos contar esto como un fail por la mitad. 


#4 Esforzarme en mi carrera. 
 Lo mismo que con lo de ser positiva, pensé que esto no lo iba a cumplir ni por joda porque no sabía qué esperarme en este nuevo ambiente y este nuevo campo en el que me introducía pero, para mi sorpresa, me terminé encariñando con la carrera y con la gente que me trajo esta nueva etapa. No perdí mi toque ni mi autoexigencia (creo que esa virtud/defecto que tengo va a ir aumentando exponencialmente conforme avance) y, como ya he dicho, mi familia y toda la gente que me quiere puso y pone mucha fe en que lo puedo lograr y hoy, un año después de haber escrito este propósito, tengo fe yo también en que sí puedo. 


#5 Animarme a hacer videos. 
  Esto fue un FAIL con todas las letras. Simplemente no me pude animar y llegué a la conclusión que, de momento, me siento muy cómoda y a gusto con el blog aunque no descarto en un futuro medio lejano dar ese salto. 


#6 Ser menos nerviosa. 
Otro FAIL en mayúsculas más. Creo que los nervios que tengo ya son parte de mi y, por más que intente, no se van a disminuir pero aprendí un poco a controlarlos y controlarme yo misma. 


#7 Ser menos celosa.
 Algo que no me esperaba del 2016 fueron los golpes que me iban a dar. Uno en particular que no me esperaba que me hizo mierda en serio pero, para mi sorpresa, no soy celosa. Ya no lo soy. Creo que, de a poquito, fui aprendiendo a controlarme en lo que digo o hago o pienso. Aprendí a confiar y también, como un bonus, aprendí a dejar de idealizar tanto y ver a la gente como realmente es. 


#8 Ser más atenta. 
  Me alegra poder decir que cumplí con este propósito. Trabajé mucho en ponerme en el lugar del otro, ser más comprensiva. Tratar de entender las situaciones y, ya sea como amiga o como familiar o como lo que sea, además intentar estar ahí incondicionalmente por una cuestión de afecto y de principios. 



Bueno, esto fue más o menos el balance que pude hacer con mis propósitos, ahora vamos a ver qué cosas me propongo para el año que viene.  LET'S GO. 



Propósitos 2017. 

#1 Sacar las materias de segundo año. 
  Ahora que me puse a prueba en este 2016, quiero probar (sobretodo a mi misma) que puedo ser capaz con segundo año, con tercero y con todo lo que me proponga. 


#2 Dejar de quejarme tanto por las cosas.
  Si me siguen en twitter, habrán podido ver que me quejé hasta la saciedad con muchísimas cosas. Y me mató la negatividad que transmití en muchas ocasiones en menos de 140 caracteres. Quiero dejar ese mal hábito de quejarme para ver las cosas lindas de la vida.


#3 Aprender más a la hora de cocinar. 
  Este año descubrí que soy capaz de hacer mucho más que un simple arroz blanco. Aprendí a cocinar muchas cosas y, el año que viene, quiero cocinar variado: probar nuevas recetas, nuevos sabores y compartirlo con la gente que quiero.


#4 Controlar mi mal genio.
  En muchas ocasiones de este año, no supe controlar el genio que tengo y literal terminé mandando a la mierda a mucha gente por una simple rabieta que suelo tener y creo que es hora de calmar las aguas y saber tranquilizarme, contar hasta diez y comenzar desde el principio porque un día de estos no me voy a medir y voy a salir en crónica algo tipo "mató a su hermano porque no quiso poner la mesa". 


#5 Mantener mis amistades. 
  Esto no sólo aplica a mis amistades de la escuela, aplica a las nuevas que formé este año que son personas maravillosas, que espero que en el transcurso universitario que esté recorriendo pueda mantenerlos y seguir tomando mate en clase o yéndonos de aventura por el centro de Paraná.



#6 Ser feliz. 
  Obviamente no se puede ser una fiesta de cumpleaños todos los días de todo el año, pero intentar ser feliz. Buscar momentos chiquitos donde puedo estar contenta con todo el mundo. Ser feliz conmigo misma, con mis amigos, con mi familia, con mis estudios, con mi trabajo y con el blog. Hacer lo que me llene y me de gusto hacer. Y creo que lo que debemos buscar los humanos en cada año son los momentos de felicidad donde ahí entendemos qué es estar vivo.


Bueno... ¡¡Esto fue todo!! Espero que les haya gustado estos propósitos y la revisión. Quiero que me cuenten en los comentarios sus propósitos, los del año que viene, su propio balance o lo que más quieran para este 2017. 
Por supuesto, les agradezco una vez más por estar del otro lado de la pantalla y, el sábado, ya nos vamos a encontrar con la última entrada del año y la frutilla del postre. 



¡¡Feliz sábado a todo el mundo!! ¿Cómo les va? Espero que estén de lo mejor en este día sábado, que lo estén disfrutando un montón y que estén tan felices como yo.
Hoy, tengo el agrado de decir, no es un sábado más. El 9 de abril tengo la gran alegría de conmemorar, junto a todos ustedes, el aniversario del blog. Hoy hace dos años tuve el agrado de comenzar una nueva aventura que me ha trascendido, me ha cambiado y se convirtió, sin lugar a dudas, en una de las cosas que me llenan el alma de alegría.


¿Quién podría decir que, 2 años y 173 personas después iba a encontrarme así? A través de las entradas más antiguas (las cuales, confieso, les tengo un poquito de vergüenzita) puedo ver cómo crecí, cómo evolucioné y cómo era antes de ser ahora.
Tenía un corte de pelo muy distinto, no usaba anteojos, no tenía el aparato de los dientes y no sabía en su momento que tenía una desviación en la columna. No sabía que iba a viajar un montón, que iba a conocer a tanta gente linda, buena, comprensiva y buenísima onda que hoy son amigos que me acompañan y me hacen reír. Aprendí a apreciar la buena literatura, a disfrutar cada historia y encontrar en cada autor, cada página y cada línea, con un nuevo amigo que me acompaña en mi trayectoria.
Quiero agradecer a todos los autores que confiaron en este blog desde sus comienzos, a todos y cada uno de ellos, un "gracias" sincero y de todo corazón, por dejarme entrevistarlos, reseñar sus historias y por ver en el blog un potencial que yo ahora sé que existe. Gracias a todos los compañeros bloggers que me acompañan en la distancia y que algunos ya tengo el placer de conocer en persona: Luz Valls, Anto Villanueva, Anto Martini, Fran Vogt, Vero Navas, Agos Ortega, Ro Barberán, Mariana Sardanelli, Ximena Weber, Facu Tedesco, Javier del Ponte, Juli Palmieri, entre muchos otros... GRACIAS sincero a todos ellos. No habría sabido siquiera lo que era un html o un encabezado de no ser por ellos.
El blog me ha ayudado a ver qué es lo que quiero ser en el futuro, a qué me quiero dedicar, quién quiero ser y a qué camino dirigirme en esta vida. El blog se convirtió en una parte de mi y ustedes, los que leen el blog día tras día, son parte ahora de mi familia.
El día que llegué a los 100 seguidores y se lo conté a Esteban, me dijo "imaginate a todas esas personas que presionaron ese botón en tu casa... un montón de gente". Y hasta el día de hoy los siento como millones, me los imagino de hecho en mi casa y alucino de toda la gente de carne y hueso que apretó un simple botón, eligiendo el contenido que ofrezco.
De no ser por ustedes y la alegría, la energía y el positivismo que me transmiten en los comentarios, yo no seguiría haciendo subiendo las reseñas, las entradas de reflexión, los book-tags y todo el otro contenido que subo al blog. Nunca lo hice para obtener una gran audiencia, quería ser leída por quien sea, porque a alguien le tenía que contar todo lo nuevo que había adquirido. Como ustedes saben... todo esto comenzó como una simple tarea de TIC para subir un simple 7 que había sacado en un examen y, de no ser por ese 7 y esa meta a llegar ser abanderada... creo que ni siquiera estaría acá escribiéndoles.
Por eso, hoy, les doy las gracias por estar, por permanecer, por apoyarme y por no bajar los brazos conmigo. Siempre hay Palabras lo comenzamos todos nosotros, no sólo yo. Ustedes son la otra mitad fundamental con la que el blog no podría subsistir.
Espero que este vínculo que ustedes y yo creamos siga por muchísimo tiempo más, espero que se queden y vemos que va a pasar en los años que venga y qué sorpresas nos tiene preparada la vida.

¡¡¡Muy feliz cumpleaños, Siempre hay Palabras!!!


El día de hoy, 30 de Diciembre de 2015, me encuentro realizando la última entrada de este año. Qué fuerte, ¿no? comencé y terminé muchas cosas este año y me gustaría repasar este año y también hacer una que otra reflexión junto con ustedes, además de que esto forma parte de la iniciativa "Bloggeros Filosóficos" y me parece que unir el fin de año con las reflexiones está bueno así que, sin más dilaciones... LET'S GO.

Este año comencé con la mente en el último año de la secundaria, teniendo el honor de ser el cuarto mejor promedio de mi generación y tenía la firme intención de seguir probando que merecía estar a las alturas de ser una buena estudiante. Pero me lo tomé con calma, no todo en la vida es demostrar que somos los mejores. Me esforcé y tuve buenísimos resultados. Terminé como la tercera mejor de mi clase y con honores en Ciencias Exactas, Lengua y Comunicación.
También me especialicé en Ingles de Turismo Internacional... siendo sincera con ustedes no creo haberme especializado en algo que me gustara y eso que me saqué unas notas bastante buenas. No me sentía feliz en Turismo, no tomé una buena decisión al respecto, pero no me arrepiento de haber conocido a las personas que conocí ni de tener a los compañeros que tuve. Fueron personas excelentes e hicieron que aquellas extensas horas ahí adentro de esas aulas, valieran la pena y les estoy muy agradecida.
2015 también significó sacarme de encima todo lo que me hacía mal: sacar de mi vida a aquellas personas que no me hacían bien y tomé una buena decisión, porque ahora los amigos que tengo a mi alrededor son de los de verdad. Son parte de mi familia y de mi corazón. Aprendí a que no me pasaran por encima ni mis compañeros, ni personas de otros cursos y menos que menos, los profesores. Aprendí a ya no tener miedo de preguntar, de no entender, porque soy humana, puedo equivocarme y equivocarse es de los mejores aciertos que las personas pueden hacer en sus vidas sino, ¿cómo aprenderíamos a hacer las cosas bien? 
Salí de esta etapa que terminé abriéndome un poco más a personas que ahora son como mis hermanos, me dejé conocer y conocí a su vez a gente maravillosa que fue dulce, buena y sincera conmigo. y también dejé un poco la seriedad de un lado. Me puse a bailar antes de los actos, cantaba mientras hacía favores a mis preceptores cuando me pasaba por ahí, Una vez alguien me dijo que la vida es muy corta para preocuparte lo que alguien desconocido pueda llegar a decir de vos.
Mi familia fue fundamental en el proceso de mi crecimiento y no sólo hablo de mis hermanos o mis padres, sino de mis tíos, mis primos y en especial de mi abuela: ella era quien me decía que no me dejara presionar en este tiempo tan difícil, que bajara la velocidad y viera el paisaje que me rodeara, que observara qué tan generosa puede ser la vida conmigo y ahora aprendí a bajar el velocímetro y puedo verdaderamente aprovechar los pequeños placeres de la vida: tomar un té de mañana temprano, desayunar con mi papá viendo "los tres chiflados", cantar en el auto con mis papás antes de ir a la escuela, lavar los platos mientras hablo con mis hermanas, tener a mis amigas para hablar de cualquier cosa, ver a mi mejor amiga para tomar mates, caminar con mi mejor amigo en silencio y aprovechando de la tarde. Todo eso me hace feliz.

Con respecto al blog, el 2015 fue un año de avances impresionantes: llegamos a los 100 seguidores, cambié el estilo visual del blog a un estilo más sencillo, pero más profesional, aprendí el valor de revisar dos veces una entrada, de ser más detallista con ellas. También aprendí la importancia de las ideas y de la inspiración a la hora de escribir y de pensar las entradas para traerles a ustedes.
Tuve también el placer enorme de conocer en persona a Javier del Ponte, que estuvo en los primeros meses de vida del blog, impulsándolo, dando ánimos y siempre dando un panorama positivo que nunca me desalentó y le agradezco enormemente por eso. 
También conocí a Luz Valls, a quien admiro por su blog, su manera de ver a la literatura, su gran carisma y su gran manejo de las palabras a la hora de traernos una gran reseña y estoy orgullosa de ahora poder llamarla amiga. También a Anto Villanueva y Anto Martini, dos personas sumamente cariñosas, simpáticas, generosas que se ganaron un lugarcito en mi corazón con sus palabras. 
A todos los autores que conozco desde el año pasado o desde este año (María Victoria Camerano, Cristian Berardo, Vanina Rodríguez, Agostina Ortega, Lucas Patuel, Ariel Edelstein, Nico Manzur) también mi agradecimiento eterno por toda la ayuda y todo su apoyo desde la distancia, acompañando en los pasos del blog con lindos comentarios y también con consejos que siempre vienen bien y ayudan a crecer, a todos ellos, que participaron desde el principio, ¡gracias infinitas!
Finalmente, como siempre, a ustedes. A los que somos ahora 155 personas. Nunca, desde que comencé el blog, pude llegar a imaginarme que me iba a expander de este modo y no me va a alcanzar la vida para demostrarles lo agradecida que estoy. A esta altura sé que no estoy en la cima de nada, estoy en este momento escalando una montaña que me está llevando a lo más alto del cielo y va a ser el esfuerzo más grandioso que podría llegar a hacer en mi vida. Se me vienen muchas cosas a partir de este 2016 y va a ser un privilegio comenzar nuevos proyectos y nuevas experiencias junto a Siempre hay Palabras, que hoy no sólo estrena un nuevo diseño, sino que también estrena un nuevo año para comenzar con todas las ganas. Espero que podamos seguir juntos y que puedan tener un próspero y feliz 2016. No dejen que nadie les diga que no pueden cumplir sus propósitos o sus sueños, no dejen de ser quiénes son para complacer al otro. Vivan plenamente, rían, amen, bailen, actúen y sobretodo, háganlo del modo más feliz. Porque la vida es, al fin y al cabo, una búsqueda de la felicidad que todos encontramos alguna vez.
Nos vemos, muy pronto, el año que viene :)


Entradas antiguas Página Principal

Sobre mí


Fedra. 20 años. 
Estudio Comunicación Social.
A veces se me da por escribir.

¡Deja que tu sonrisa cambie el mundo!

Contacto: fedra.venturini@gmail.com

¡Unite a la familia!

¡Seguí en contacto!







Podés ser parte de...

Podés ser parte de...
  • Facebook
  • Twitter
  • Google+
  • Instagram

Created by OddThemes & Distributed By MyBloggerThemes