Siempre hay Palabras
¡¡Muy feliz sábado para todos!! ¿Cómo les va? Yo estoy terminando ya mi desayuno, bien tranquila y muy contenta porque hay un sol y un calorcito tan hermoso que... estoy que me pongo a bailar de la felicidad.
El día de hoy, mi último finde de vacaciones, voy a hablarles de mis expectativas para este segundo cuatrimestre, con una breve introducción de lo que fue mi primer cuatrimestre con alguna que otra agenda. Esta entrada va a ser más que nada reflexiva que otra cosa pero en los próximos días voy a estar subiendo una segunda parte de esta entrada con un contenido más dinámico que espero disfruten. Sin más dilaciones... LET'S GO.


Creo que el miedo que tenía al primer cuatrimestre de la facultad era principalmente que no sabía a que me enfrentaba. No sabía cómo iban a ser los exámenes, los profes, las tareas... ¿Cómo iba a soportar de dos a tres horas de clases seguidas? Bueno, un poco de práctica ya tenía que en el instituto de inglés tenía dos horas de clases dos veces por semana. En fin... me sorprende lo bien que me sobrepuse a esos cuatro meses. No fue como me lo esperaba, pero eso es un punto a favor, sin duda alguna. Los compañeros, a quienes ahora puedo llamar amigos, son grandes personas y me hacen reír en cada clase, me han ayudado y yo los ayudé y sé que va a seguir siendo así el segundo cuatrimestre. Lo único que me da pena es que ya las dos carreras (Ciencias de la Educación y Comunicación Social) no vamos a tener clases conjuntas en este cuatrimestre y parte de los chicos del grupo que formé vienen de esa carrera pero seguro nos vamos a encontrar en algún recreo o algún descanso o alguna juntada fuera de clase.
No voy a mentir, de las cuatro materias que tuve, Imagen fue la más tediosa, pero fue más por el modo de los profesores de dar la materia que por otra cosa. Y aunque me costó, pude promocionarla al primer intento y salir con sólo este pensamiento: definitivamente no voy a especializarme en esta materia.
El resto de las materias las supe disfrutar: historia, redacción y trabajo intelectual que era casi como una ayuda para saber redactar trabajos prácticos, para abrirnos la mente al debate y a un amplio campo de estudios y, sin lugar a dudas, la supe disfrutar mucho. La docente, una capa por cierto, era muy liberal y nos dejaba explayarnos en nuestros ensayos y monografías para poder ella también aprender algo nuevo y eso se aprecia siempre en un docente.
A las tres materias que mencioné anteriormente las llegué a promocionar y con lindas notas sin embargo sólo regularicé una... redacción. A pesar de que rendí el final (exactamente hace un mes)... no lo aprobé, pero estuve muy cerca. Y aunque me agarró un ataque de depresión impresionante, mi vieja me dijo cuando estaba en mi cama llorando desconsoladamente, algo que no voy a olvidar nunca: Sé cómo te sentís y lo impotente que es esto y te voy a dejar estar así hoy. Pero en cuanto ya no puedas llorar, mentalizate, agarrá los apuntes y en el próximo llamado demostrales quién es el que manda.
Fui el jueves de la semana pasada a mi colegio, un día después de enterarme que desaprobé y hablarlo un poco conmigo misma, fui ahí para renovarme un poco la alegría... y siempre lo logran.
No les voy a mentir: me cuesta perdonarme cuando fallo y por eso me gusta hacer las cosas sola: porque si fallo no voy a hacer daño más que a mi misma. Y sin eufemismos, todavía no me perdono, pero estoy mirando hacia adelante, aunque cueste.

Adelante... Se viene un segundo cuatrimestre donde, para mi sorpresa, no estoy tan asustada como al principio, porque sé a lo que me enfrento y pude comprobar efectivamente que soy capaz de luchar. Que soy capaz de ser constante y que puedo lograr un objetivo. Seguramente no voy a poder evitar alguna que otra desilusión pero de errores estamos hechos los humanos, ¿no?
Para este segundo cuatrimestre me propuse, no sólo aprobar las materias nuevas, sino sacar la que me queda del primer cuatrimestre. Y les prometo que voy a hacer todo lo posible para cumplir lo que prometo.
Y para no dejar esta entrada como una cursilada, y porque siempre me gusta compartirles alguna canción nueva y porque quiero terminar esto un poco de forma épica les pido que y bien terminen esta entrada, escuchen esta canción que, si además son de Boca, les va a encantar:

¡¡Nos vemos la próxima entrada!!

¡¡Muy feliz lluvioso  domingo!! ¿Cómo les va? ¿Cómo les ha ido en esta semana? ¿La terminaron bien? El día de hoy se me antojó hacer algo diferente combinado con una tarea doméstica que me prometí cumplir firmemente en cuanto estuviera de vacaciones: ordenar mi estantería. Sin más dilaciones... LET'S GO.

Para comenzar, esta estantería es en realidad un mueble con puertas que antes era de mi mamá y me lo legó a mi. Comencé a llenarlo hasta hacerlo convertirse... en el desastre que van a poder ver en las fotos *inserte música apocalíptica aquí*


#1 Decorá con fotos, cartas, etcétera.
Soy una persona que le gustan los recuerdos lindos alrededor mío, es por eso que ya desde antes tenía las dos puertas decoradas con fotos, cartas de amigos, etcétera. Además de traerte buenos recuerdos, podés hacer una especie de collage que te ponga de buen humor y, además, te transmita cierta paz visual.

#2 Dividí tu estantería en secciones.
Si viven en un lugar con gente (ya sea compañeros de cuarto, pareja, familia, etcétera) y tienen que colocar sus cosas en espacios limitados, intenten dividir los estantes o cajones por secciones. En este caso, voy a dividirlos en
- 1° Estante: random/decoración general con recuerdos.
- 2° Estante: Libros variados.
- 3° Estante: Belleza, ocio, organización (cajita con maquillaje, lápices, CD'S, dos cajitas con collares/aros/relojes/aritos/etcétera).
- 4° Estante: Libros variados + lápices+ cartucheras.
- 5° Estante: Este es el lado más deslucido pero con más organización. Acá voy a tener todas las cosas de la facultad, documentos, diplomas, carpetas, apuntes, etcétera.

#3 Balanceá la decoración con los elementos de la estantería. 
Tengan en cuenta que entre más elementos pongan en las estanterías (ya sea libros, cd's, elementos de trabajo, etcétera) menos decoración van a poder poner. Es por eso que el balance es importante, para que nada se vea ni demasiado aburrido ni demasiado cargado de elementos.
Sus gustos son fundamentales, por supuesto, a la hora de la decoración. Si es su espacio, tienen que adaptarlo de la mejor forma posible a sus gustos para poder manejarse con más comodidad.
Si están medio perdidos sobre qué decoración usar, pueden utilizar medios de inspiración como lo pueden ser YouTube, Pinterest o WeHeartIt. En mi caso, utilizo la segunda opción ya que es muy amplia y me da un abanico amplio de lo que busco.
Traten de utilizar elementos decorativos que, en lo posible, puedan hacerlo ustedes mismos: carteles con frases, dibujos, a lo mejor un horario de la escuela, la facultad o el trabajo para tener todo más organizado. Siempre fui partidaria de utilizar cosas chiquitas como alguna que otra foto con amigos o familia pero si hay algo que me fascina son las frases: motivadoras, de escritores que conozco, artistas, científicos, ¡hasta de mis propios profesores!

#4 Usá una gama de colores.
En pintura me enseñaron que los colores nos transmiten emociones o sensaciones. Es por eso que, cuando decoren, elijan ciertos colores para la decoración y piensen en colores que les transmita alegría o paz o simplemente utilicen colores que a ustedes les hagan sentir felicidad.
Particularmente recomiendo los colores pastel, colores crudos o sino también algunos flúor para resaltar ciertas zonas que, a lo mejor, parezcan deslucidas.








Este, orgullosamente puedo decir, es el resultado final en comparación al desastre del principio.


En fin... ¡¡Esto fue todo!! Espero que les haya gustado esta entrada un poco diferente y en los comentarios me encantaría que me contasen acerca de sus estanterías, sus tips de decoración, cómo la organizan o lo que a ustedes se les ocurra :)
Muchas muchas muchas gracias por seguir un día más en el blog y nos estamos viendo muuuuy pronto en una próxima entrada.

¡¡Muy feliz (y frío) casi jueves para todos!! Si, desaparecí por la facultad... otra vez. Aunque me encante ir a la facultad y disfrute mucho mi tiempo allí, nunca va a reemplazar este vínculo que tenemos ustedes y yo. Pero hoy, después de estudiar casi toda la realidad casi 103 años de historia argentina... vengo a traerles una pequeña reflexión de la sección "Un viaje inesperado".
Sin más dilaciones... LET'S GO.

En las pasadas semanas estuve pensando profundamente en cómo es que los universitarios mantienen sus fuerzas y su motivación arriba para alcanzar esa meta que se impusieron. Personalmente, admiro a todos los que vayan a la universidad con un humor excelente, se mantienen positivos, que no se concentran en sus fallos o en las cosas malas y apuntan alto. De verdad, es una admiración que ya pasa a ser una envidia sana.
Sin embargo, he podido llegar a la conclusión de que todos encontramos los motores que nos hacen vivir. Encontramos los motivos por los que decidimos tomar tales caminos en la vida o dar ciertos pasos en el viaje que recorremos, si nos ponemos un poco más metafóricos. Me propuse firmemente encontrar una motivación, aunque no sabía por dónde comenzar... Como todo ocurre en la vida, o por jugadas que nos da el destino para que abramos los ojos, ocurrió por una desilusión. ¿A qué me refiero? Sigan leyendo.
Había entregado mi primer trabajo de Redacción I, en el cuál teníamos que desgrabar (escribir todo exactamente como lo escuchamos) y reescribir (volver a redactar, pero arreglada para que se comprenda mejor) una entrevista que se encontraba en formato video. Repito: DESGRABAR Y REESCRIBIR. ¿Qué hice yo? Solamente la reescritura de la entrevista y, sin la desgrabación, no se podía corregir al alumno. ¿Qué obtuve? Un flamante 3. Un insuficiente. Para gran sorpresa de mi lado maduro, mi lado dramático y escandaloso supo controlar muy bien la situación. Respiré hondo, me concentré en la clase, pero después mis compañeros me notaron rara... Qué tan poco han de conocer las crisis internas que sufro en fracasos académicos.
Juro que nunca me sentí tan estúpida por un error así. Ni en los ejercicios de matemáticas o de química había sentido tanta taradez junta en mi cuerpo. Y sé que soy humana y tengo el derecho a equivocarme y que un sólo trabajo práctico no me va a hacer recursar la materia pero... por un error tan tonto... ¿entienden? Esa burda nota escrita en mi trabajo era un mensaje: yo no era suficiente, pero tenía que ser suficiente, quería ser lo mejor que yo pudiera ser o no iba a ser nada.
Entonces me acordé de un personaje con el que me identifiqué... Una Delta Nu. Y si no averiguaron quién es... les presento a Elle Woods. Quien, persiguiendo a un hombre, encontró su vocación. En un momento de su primera película ella dice "Te demostraré qué tan valiosa Elle Woods puede ser". Y entonces me di cuenta de que tenía que demostrar a través de acciones y de pruebas el esfuerzo y la dedicación que le dedico a mi carrera. A partir de todo esto, encontré un pedacito de inspiración. Pensé en ella y en cómo le cerró la boca a todos los que decían que no lo iba a lograr. También otra cosa muy importante: ser verdadero con uno mismo, nunca pasa de moda.
Ahora preguntarán,  ¿te sirvió? Si. Definitivamente. 
Siempre fui así de auto-exigente conmigo misma. Nunca conocí a nadie que me insultase tan horrible como yo misma. Pero hay días en que me digo "basta" a todo esto. Y después, cuando los resultados son los deseados... Es lindo callar a esa parte negativa y poder hacer mi bailecito de "Aprobé". Son pequeños placeres de la vida: aprobar después de un trabajo bien hecho.

En fin... espero que a todos los que estén en este momento entrando en los primeros parciales, cierres de trimestre o por algún tiempo de bajón por algo similar... Piensen que recién empezamos toda esta aventura. Un tropezón jamás ha sido una caída definitivamente y las personas no nos arrepentimos tanto por las cosas que hicimos, al contrario que con las cosas que no hicimos.
Y, si con eso no llegué a motivarlos, hay dos cosas que probablemente lo hagan:

Espero que, si lo vieron, les haya hecho sentir con ganas de darle para adelante.
¡¡Esto fue todo!! Espero que les haya gustado esta entrada un poco emotiva (vi el segundo video y... se me escapó una lágrima, para qué mentirles, señores) y que me digan en los comentarios cómo es que encuentran ustedes su motivación en los estudios, en el trabajo, en la vida o en su hobbie.
Yo los veo acá muy pronto en una nueva entrada, ¡¡los quiero muchísimo y muchas gracias por estar un día más!!

¡Lunes y... se acerca el tan temido fin de trimestre! En realidad tendría que estar repasando química pero me puse a procrastinar (como haría cualquiera) y dije, "hay gente que necesita un empujón para ponerse las pilas en el fin de trimestre, ahora que se vienen los exámenes" así que les traigo algunos consejos que, personalmente, me sirven muchísimo. LET'S GO.

Anotá en una hoja al principio de tu carpeta o en una agenda, las fechas y los temas de cada exámen o cada trabajo práctico. 
Esta idea es para la gente olvidadiza o la desorganizada. Es muy recomendable para comenzar a organizar los tiempos para hacer los resúmenes, estudiarlos o para realizar los trabajos prácticos y entregarlos tranquilos y en tiempo y forma. No sólo puede ser una agenda, puede ser una libretita, un cuaderno o lo que vos más quieras y, como motivación extra: podés decorar estos objetos para hacer más interesante el estudiar.

Antes de ponerte a hacer un resúmen, leé las hojas para ver que tenés la carpeta completa y que no te va a faltar nada.
Me ha pasado muchas veces que, al momento de hacer un resúmen, me faltan MUCHAS cosas. Así que, si saben que tienen la carpeta incompleta, pídanla prestada a algún compañero para hacer el resúmen y, de paso, completar la carpeta.

Intentá estudiar con una anticipación mínima de 3 días a 1 semana. 
Tengo la mala costumbre de estudiar el día antes, por eso últimamente trato de cambiar el hábito de hacer los resúmenes dos semanas antes y estudiarlos entre 3 días antes del exámen o 1 semana. Esto nos va a servir mucho cuando tengamos bastante que estudiar.

Tomá la mañana/día entero de algún momento que no tengas clases y ponete de lleno con la escuela.
Ya sea para hacer tareas, trabajos o estudiar, hacer esto es muy efectivo ya que vamos a estar menos estresados en la semana. Quitarse de encima todo en la mañana de un día libre, es muy liberador y al domingo a la noche no tengo ninguna preocupación.

Antes de hacer un resúmen, lee todo para asegurarte que entendés los textos. 
Hay personas que no saben memorizar conceptos, sino que los comprenden y les va excelente en los exámenes. Por eso, es muy recomendable entender los textos así nos resulta más fácil el estudiar.

Probá estudiar estando solo en casa. 
Personalmente, me gusta más estudiar sola y encerrada, con todos los dispositivos tecnológicos APAGADOS (esto es muy importante) para no distraerme. Pero a algunos se les hace más fácil estudiar con amigos, así se explican entre ellos.

Preparate un arsenal de comida/bebida contra el sueño. 
Para esto recomiendo fuertemente los mates con café (que te puede mantener despierto por HORAS), unas buenas galletitas o unos sándwiches de queso bien tostados y calientes. Como opción para el verano, los mates tereré son excelentes o sino un té helado que te refresca la mente muy bien.

Intentá no apurarte por aprender. 
Cada uno de nosotros tiene su método para estudiar y su tiempo para absorber los conocimientos, así que, si no te entran las cosas de la cabeza, no te desesperes: desconectá una media horita haciendo lo que vos quieras, tranquilizate y volvé manos a la obra.

Pensá en algo que te motive a estudiar.
Creo que no soy la única en pensar que estudiar es un poco de embole, así que pensá en algo que pueda ayudarte a estudiar como:

  • Si aprobás este examen vas a estar tranquilo hasta dentro de otros tres meses.
  • En el verano vas a poder estar lo más bien, sin que nada te moleste.
  • Vas a ahorrarte un montón de mala sangre, no solo a fin de año, sino a mirad de año. 
  • Esas horas de estudio van a haber valido cuando tengas una nota muy buena que podría salvarte el trimestre o incluso el año. 
  • Una vez alguien me dijo que "estudiar es duro, pero era más duro desaprobar" y yo la uso como una frase para no bajar los brazos y ponerme manos a la obra. 

Bueno... ¡¡esto fue todo!! Espero que estos consejos les ayude y que puedan compartirme sus secretos al estudiar en los comentarios así nos ayudamos entre nosotros y somos todos unos niños prodigios y nuestros padres van a estar orgullosos. 
Antes de que me olvide, ¡espero que les guste el nuevo diseño del blog que hizo Agos Ortega! Este Siempre Hay Palabras se viene con toda y con muchas cosas nuevas :D
¡Nos vemos! 
Fedra. 

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Sobre mí


Fedra. 20 años. 
Estudio Comunicación Social.
A veces se me da por escribir.

¡Deja que tu sonrisa cambie el mundo!

Contacto: fedra.venturini@gmail.com

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