Siempre hay Palabras
¡Buenas a todos! ¿Cómo les va? ¿Cómo los está tratando marzo? Acá les hablo yo, desde mi clásico sillón en mi última semana de vacaciones antes de empezar las clases un ciclo lectivo más y, por tercer año consecutivo, hago una pequeña seguidilla de posts dentro de esta sección que es "Un Viaje Inesperado".

Sin embargo, he visto que muchos youtubers o bloggers en general que son de argentina y están cursando sus estudios universitarios, no hablan del general y fiel acompañante del estudiante universitario: el mate.

Creo que después de tres años de experiencia, puedo verme en la materia de recomendar cómo sería el equipo de mate ideal para un universitario, después de tantas macanas y tantos errores que fui cometiendo. LET'S GO.





El mate acompaña los salones de clases, de estudio y también en las casas donde las horas de estudio y trabajo todavía no han terminado. El principal motivo es que mantiene despierto al estudiante (y, para qué engañarnos, también al profesor) sin discriminar el momento del día, la hora, el clima o lo aburrida que esté la clase.

Muchos extranjeros comparan al sabor de la yerba mate con el té verde aunque, de hecho, el mate tiene muchas más propiedades beneficiosas para el cuerpo que esta otra infusión. El principal componente de la yerba mate es la mateína que, en criollo, sería como un primo tanto de la cafeína (que, obviamente, encontramos en el café o en bebidas como la coca-cola) y la teína (que encontramos en la gran variedad de té que podemos adquirir). La mateína lo que hace es combatir la fatiga tanto física como mental y posee una gran cantidad de antioxidantes que benefician al metabolismo.

Existen miles de variedades del mate y cada uno se adapta a la que más le guste: está el mate dulce, amargo, con hierbas (o, como decimos en mi casa, con yuyitos), mate de café dulce o amargo (este en invierno es LA BOMBA), yerbas saborizadas, yerbas más fuertes o más suaves, especiales para la acidez estomacal y miles de variedades más. Siempre está bueno ir experimentando nuevas variedades del mate y siempre podemos descubrir algo bueno.




Lo que más se ve en la universidad, por lo menos en la experiencia que he tenido y también recabando información entre estudiantes de muchas partes de mi país y mi misma provincia, el mate predominante es el amargo por excelencia ya que no se requiere ningún envase extra para poder transportar el azúcar (que, si se vuelca en la mochila o cualquier otro lugar, estamos en un grave problema). Pero las grandes variaciones se encuentran en el estilo de la yerba y las diferencias nacen según el gusto del cebador o de los que forman parte del grupo de mate (normalmente, en mi grupo usual de compañeros, somos cinco, seis o hasta siete personas tomando de un mismo mate).

Personalmente, soy de una yerba mate con palo que es de las más suaves y es lo que compone al "mate tradicional", que en su composición tienen 70% yerba mate y 30% palo. Esta es la ideal para mezclarla con hierbas (abrir un saquito de cualquier té y mezclarlo con la yerba) y para levantar la media mañana o la media tarde de clases, la considero ideal. Mi yerba favorita para esta clase de mate es de la marca Piper Pol porque no tiene mucho palo, no es polvosa así que no se mete nada por la bombilla y tampoco hay riesgo de dolores de panza, se mantiene por mucho tiempo sin lavarse y tiene un regusto cítrico que me gusta muchísimo.

Sin embargo, si buscan sabores más fuertes o necesitan sí o sí despertarse, está la yerba mate despalada o sin palo que se caracteriza por tener un sabor más intenso y ésta debe tener un 90% de yerba mate y el 10% restante de palo. Esta clase de yerbas son ideales para esas mañanas bien temprano donde no nos despertamos con nada o a la hora de la siesta que tenemos clases y necesitamos mantenernos despiertos o, desde luego, las clásicas noches en vela de estudio. La marca que más recomiendo para esta clase de mate con sabor intenso es Rosamonte.

Dentro de estas dos gran variedades de yerbas, éstas son las dos más adquiridas porque son las que más gustan a todos y son las que generalmente mantienen más despierto a todos y es la yerba que más fácil se encuentra, la que está en un rango medianamente económico que todos nos podemos permitir.

Obviamente, las variedades yerbas no terminan acá y existen muchísimas más, por eso les recomiendo esta página que la estuve chequeando. Si quieren conocer otras variedades de yerba pueden hacer click acá




Puesto que, usualmente, las clases de la universidad duran regularmente 3 horas, requerimos de un mate de boca ancha para que no se lave muy rápidamente y también depende de la forma de cebar y de la yerba que se utilice. Nuevamente, depende de tus gustos la yerba y también varía mucho la forma de cada cebador. Sin embargo, lo ideal es que no se lave sino hasta terminada la clase porque así no tenés que salir en medio de la clase a cambiar la yerba.

No voy a meterme en cómo preparar el mate porque hay diez mil millones de formas de prepararlo y cada uno se maneja con su estilo y acá, nuevamente, es una cuestión de gustos y un poco de la tradición que siga cada uno para preparar el mate.

También deberían tener en cuenta el tipo de mate y acá también los tipos de mates son infinitos: mate de calabaza (a éste hay que curarlo previamente antes de su uso), de madera, de vidrio, de lata, de pezuña, entre muchos otros. Los que yo  recomiendo son los de acero inoxidable o los de vidrio porque ambos no requieren de ese soporte metálico que necesita el mate de madera, por ejemplo, y también los de acero inoxidable conservan muchísimo mejor la temperatura y son fáciles de guardar en la mochila o en el equipo de mate ya que no ocupan tanto espacio y también más cómodos porque podés apoyarlos sobre el banco sin miedo a que se caiga todo y tienen un mejor agarre para poder tomar apuntes mientras tomás tu mate. (Si no saben de qué mate estoy hablando, tienen una imagen en pantalla acá abajo)





Por excelencia, el termo infaltable que veo en todas las universidades indiscriminadamente es el de acero inoxidable, con tapa y sin mango. Este está dentro de los más económicos pero, cuando se lo busca muy bien, los encontramos de muy buena calidad. Generalmente, esta clase de termos son tanto para mantener bebidas frías y calientes pero cuando le metés bebidas frías, después cuando querés poner agua en el termo, esto hace muy difícil mantener caliente al agua (tip brindado por mi vieja)

Generalmente los termos ideales son aquellos que te entren en la mochila y sean de un tamaño mediano que si, hace que el agua no dure tanto, pero pueden organizarse en tres o cuatro compañeros para que lleven los termos y así poderse ir turnando los termos para toda una clase entera e, incluso, para una mañana, tarde o jornada completa. (También, tienen una imagen en pantalla para tener una guía más visual).



En conclusión... el mate no es tomado a la ligera en esta etapa donde es una infusión que acompaña no sólo al estudiante, sino al que trabaja, al que está de vacaciones... a todo el mundo. Y el mate significa no sólo un brebaje que te mantiene despierto, sino que te brinda la oportunidad de conocer personas. Hay que admitirlo, ¿quién no conoció a un compañero sólo porque le ofrecieron o te ofreció un mate en medio de una reunión o de una clase? Así conocí a mis mejores amigos de la universidad, gracias al mate mantengo a mis amistades del secundario y mis amistades de la infancia. Es lo que me permite acompañar una buena conversación y gracias a él suceden las mejores conversaciones.

***

Pero bueno, ¡esto fue todo! Espero que les haya gustado este post, que les haya servido de información. Me gustaría que me contaran: ustedes, ¿toman mate? ¿lo toman muy seguido? ¿cómo les gusta el mate?
Gracias nuevamente por estar del otro lado y nos vamos a estar viendo muy pronto







¡¡Muy buen día para todos ustedes!! ¿Cómo les va? ¿Cómo van transitando los últimos momentos del verano? En mi caso acabo de entrar en un mini-descanso previo al comienzo de mis clases y me decidí dar una semanita libre de posts en el blog ya que estaba de exámenes que, por suerte, pude pasar todos y con excelentes resultados. Y, hablando de universidad, hoy les traigo un tema que surge todos los años: ¿maquillaje para la universidad?




Creo que el uso del maquillaje es una cuestión enteramente de gustos, ya sea ponerse mucho o poco y también en la ocasión. En mi caso personal, nunca usaba maquillaje en la secundaria y en el primer año de universidad sí que me ponía un poquitito de corrector en esos días que tenía más cara de zombie que de persona.

En mi segundo año fui experimentando con distintos productos, estilos y técnicas. Ahí es cuando está la clave: encontrar la técnica con la que cada uno se sienta más cómodo. 

Hoy en día, en el mercado, existe una gran variedad de productos que no sólo brindan un aspecto natural al maquillaje sino que también son de fácil alcance en el sentido de que: son fáciles de encontrar en cualquier farmacia o perfumería y que son además económicos para el uso diario.

Este tipo de maquillaje que se utilizaría para ir a la universidad se le conoce como "no makeup- makeup" o, traducido, "maquillaje que no parece maquillaje" que tiene como principal objetivo conseguir que la piel luzca lo más natural posible invirtiendo la menor cantidad posible de tiempo y productos.

Para que todo el proceso se haga mucho más fácil por las mañanas o por la tarde o cuando quieran, los productos deberían ser capaces de entrar en un estuche de tamaño pequeño a mediano para que todo lo que utilices lo puedas encontrar dentro de tu "cosmetiquero". Hoy les voy a compartir los productos que yo utilizo (son todos bastante económicos y cumplen su función) y también les voy a explicar cómo para que me duren y de verdad saque el mayor provecho posible. LET'S GO.


Primer

Como primer suelo tener dos opciones que me sirven bastante bien si quiero ya sea duración y también disimular la apariencia de los poros. Últimamente estoy utilizando el SuperStay 24HS (Maybelline) que este controla brillos, disimula la apariencia de los poros, suaviza la textura de la piel, se absorbe rapidísimo y también extiende la duración de todos los productos.

También uno que está buenísimo es el Infallible Primer (L'oreal) que este, al ser una textura más siliconada, rellena los poros y matifica la piel y también puedo trabajar cualquier producto encima de éste súper bien y también se absorbe rápidamente.

TIP EXTRA: si tienen la piel grasa (como yo) y desean un control aún más de brillo, agreguen una fina capa de polvo compacto o translúcido cuando el primer se haya absorbido. Esto no afecta la aplicación de la base ni su aplicación ni su duración

Corrector

Cuando tengo algún granito, marca específica o decoloración en la piel que quiera disimular, utilizo un corrector en esa zona y sólo utilizo la mínima cantidad en donde lo necesito y lo fundo con la piel, para que la piel se vea natural, pero con la cobertura que deseo. En estos días estoy usando mi favorito de todos los tiempos, el Age Rewind (Maybelline) que tiene una cobertura excelente y se trabaja muy natural, no hace pliegues y dura la vida entera. También, luego de la base, es el que uso para corregir las ojeras porque juro que es el ÚNICO que me las corrige, tanto el tono como las bolsas... todo.

Otro que suelo utilizar es el Perfecting Concealer (Mary Kay) pero este es más pesado y tiene una cobertura que es una locura pero hay que tener cuidado porque sino #Desastre, así que es una gotita en donde lo necesites y fundido bien con la piel.

Base

Acá se recomienda no usar exclusivamente este producto, sino lo que viene a ser una crema con color o una BB Cream que lo que hace es hidratar la piel pero brinda una cobertura. En mi caso, como tengo la piel grasa, estoy utilizando la Fresher Skin (Rimmel London), pero Maybelline también tiene su BB-Cream, L'oreal también, Neutrógena sacó su propia linea de cremas con color. Es cuestión de ir tanteando terreno y de también ver qué te recomiendan en donde sea que compres y también con lo que te puedas ir acomodando, tanto en presupuesto como en tu gusto personal. A éstas las podes aplicar con las manos bien limpias como si fuera un protector solar y luego pasar una esponjita para que quede todo uniforme.

También sirven muchísimo las bases en barra porque son rapidísimas de utilizar y la gran mayoría tiene un acabado en polvo que son muy naturales. Por mucho tiempo utilicé la Pure Makeup (Maybelline) que es re fácil de utilizar y para extenderla podés utilizar los dedos o cualquier brocha y en menos de un minuto tenés el rostro hecho.

TIP EXTRA: si su farmacia o perfumería de confianza permite que el vendedor les testee el producto, recomiendo que vayan a cara lavada para que el tono pueda encajar perfectamente con su tono de piel.

Polvo

Creo que la opción tanto rápida como asequible es utilizar un polvo compacto porque son mucho más fáciles de trabajar que los polvos sueltos. Además, los compactos son más fáciles de trasladar y permiten un fácil retoque en la piel. Como habrán visto en 10.000 posts anteriores del blog, utilizo el Insta Fix & Matte (Rimmel), pero otro de mis favoritos es el Stay Matte de la misma marca, pero también mil marcas de farmacia tienen sus versiones destinadas a distintos usos y gustos.

Rubor 

Acá es nada más para darle un poco de dimensión y color a la piel, para que ésta no luzca completamente plana y sin ningún tipo de volumen. Además, cuando ponemos una base (sea cual sea) estamos tapando el rubor natural de nuestra piel. Acá depende de la clase de sub-tono tengas: si sos sub-tono frío o neutro te vienen bárbaro los tonos rosados, pero si estás bronceado o tenés un sub-tono más amarillento, los tonos más corales te vienen bien. En mi caso, utilizo de la paleta Master Contour (Maybelline) el rubor tiene como un acabado semi-satinado que al principio me daba miedo usar, pero cuando se lo aplica queda muy natural, muy lindo y brinda una apariencia saludable a la piel que me gusta mucho.

TIP EXTRA: Si querés dar a la piel un plus de glow, como un acabado más iluminado y que resalte los puntos altos, podés utilizar un iluminador o sombra perlada para aplicar en: lagrimales de los ojos (esto brinda la ilusión de que los ojos están más separados y además los ilumina), hueso de la ceja (esto levanta visualmente la zona y destaca la ceja), hueso del pómulo (para levantar la zona) y el arco de cupido (es la zona por arriba del labio, esto dará el efecto de que los labios son más grandes).

Cejas

Juro que no le daba importancia alguna a las cejas, hasta que vi que de verdad las cejas son el marco de nuestro rostro y no sólo brinda intensidad a la mirada, sino que también la despierta. Para una mayor comodidad, rapidez, resultado natural y precio asequible, recomiendo un lápiz para cejas o un gel. En mi caso, el Proffesional Eyebrow Pencil  (Rimmel) que dura tanto que vas a tener este lápiz que lo van a poder usar los hijos de tus nietos como mínimo.

Pestañas

Acá también tenés una cuestión de gustos: hay gente que le gusta usar una máscara marrón para mantener un look natural, otros una máscara negra ligera y otros que prefieren una que rice las pestañas y las mantenga rizadas o simplemente no colocarse. Personalmente no pude encontrar una máscara que me encante de momento, pero de vez en cuando utilizo una de Mary Kay (que es de mi mamá y me la presta) y otra de Katalia. Pero es hasta que pueda encontrar una que me convenza.

Labios

Para terminar, creo que la opción más general es utilizar un bálsamo labial porque le da un color natural a los labios pero a la vez los mantiene hidratado, yo utilizo los Baby Lips  (Maybelline) que los tengo en dos tonos o sino cuando tengo ganas, utilizo uno de Artez Westerley (una marca de Argentina, sino me equivoco que es bastante económica) que es con acabado matte y tiene el color de mis labios y es muy buen producto. Estos dos productos son de un tamaño ínfimo ideales para llevar en la cartera por si querés retocar.

***

Pero bueno, ¡esto fue todo! Espero que les haya gustado el post, que les haya servido o sido de ayuda por si tenían la duda y recuerden que esto es una cuestión enteramente de gustos. Si quieren ir a cara lavada está bien y si quieren ir de labial rojo y pestañas postizas, también. Tu estilo es tuyo y es lo que te hace único. Me gustaría que me comentaran cuál es su rutina de maquillaje diario, si se maquillan o no y qué productos utilizan generalmente que me encantaría saberlo y también conocer nuevos productos.

Muchas gracias por estar en el blog una vez más y nos estamos viendo próximamente en este mismo lugar.




¡¡Muy buen domingo para todos!! ¿Cómo andan? ¿Cómo los trata el calor? Acá en Entre Ríos hace un calor tremendo pero al menos lo combato con siestas, tererés y duchas frías, pero en fin... llegó un momento del año donde me gustaría resumir en cierto modo fue el segundo año de esta odisea universitaria que (no puedo creer) está a la mitad de camino. Así que, sin más dilaciones, vamos a comenzar.

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Este año académico comenzó con un error que me hizo abrir mucho los ojos respecto de cómo elijo vivir la misma experiencia universitaria, qué caminos quiero tomar y qué caminos no quiero tomar tanto como profesional como persona. Paso a explicar:

En mi carrera, tenemos 4 especializaciones opcionales: Audio, Gráfica, Imagen y Redacción. Después de haber rendido mi última materia de 1° año (por cuarta vez) que fue la misma Redacción I, estaba muy en duda si especializarme en eso. Además, había escuchado muchas experiencias no gratas de ex-alumnos y mismos alumnos que estaban cursando actualmente la especialización.

Duré sólo un mes en la especialización... simplemente no pude. La sensación era de competitividad constante, nos hacía competir entre nosotros como compañeros y había un constante sentimiento de estar bajo presión que no era nada agradable. Además, el profesor tenía muchas actitudes despectivas especialmente por el lugar de procedencia y no te aceptaba trabajos que a él no le gustasen por distintos motivos. Por otra parte, la cátedra se encuentra muy desactualizada en cuestión de contenidos, simplemente dan crónicas y noticias policiales y todas tienen los mismos factores comunes, pero siempre hay algo que al mismo profesor no le va a gustar. El sistema de clases también es muy arcaico, como si estuviéramos en 1950. Me di cuenta que me gusta escribir, que me encanta, que lo disfruto y que me libera... pero que no considero enriquecedor bajo ningún concepto escribir para este profesor.

Estaba bastante miedosa de dejar la materia porque no quería perder un año entero (todos los talleres de especialización son anuales), hasta que me crucé con Bruno, mi compañero de clases de inglés. Un día, él me vio bastante bajoneada por esta situación y me dijo "yo voy al taller de Gráfica... ¿por qué no te venís conmigo a la clase a ver si te gusta?" me contó un poco de las cosas que hacían en el taller y de que no pasaba nada si empezaba un mes tarde, que la cátedra era muy comprensiva y solía tener en cuenta casos como el mío.

Me adentré muchísimo en el mundillo del diseño gráfico, el diseño web, el diseño de portadas, de personajes... disfrutaba mucho que me dieran libertad para trabajar y que me disciplinaran, pero que me dejaran poner un sello a cada trabajo. Al principio, cuando comenté a mis padres el cambio de materia, no estaban muy convencidos pero ellos mismos me habían visto pasarla verdaderamente mal a la hora de estudiar o hacer trabajos prácticos para Redacción. Pero fueron incluso interesándose por lo que iba haciendo en el taller y pudieron ver que el diseño requiere de un proceso arduo de pensamiento, de hacer, de rehacer, de corregir, de buscar y de inspirarse mucho.

A pesar de que me incorporé última, me sentí re bienvenida por la gente de la cátedra y mis compañeros me integraron y se formó un lindo grupo. En la muestra de fin de año, fue lindo que la gente que quiero se acercara a ver mi trabajo, que me feliciten e incluso que me digan mis propios compañeros "me alegra que en gráfica te hayas encontrado, te vemos más contenta acá". (de hecho, algunas de las imágenes que les dejo son de algunos de mis trabajos prácticos).


Este segundo año me sirvió también para darme cuenta de cómo otras disciplinas (como la semiótica o la psicología) colaboran para entender y desarrollar un mejor manejo de la comunicación, lo importante es que te abran la cabeza con una buena base teórica para comprender el mundo de las subjetividades. Por otro lado, me hizo dar cuenta de lo importante que es la base práctica para un comunicador y, ya me pasé un largo tiempo pensándomelo, decidí de momento hacer hasta la Tecnicatura en Comunicación Social (cuyo tercer y último año voy a estar cursando el año que viene) y después pasar a hacer 3 años de periodismo, en un instituto que ya escuché mil recomendaciones que tiene una base práctica más fuerte y que (por suerte) podría terminar más rápido ya que me homologarían la mayor parte de materias teóricas que cursé (y voy a cursar) en mi universidad actual. 

En el lado de los estudios fue un año complicado, fue un desafío que pude superar con muy buenos resultados. Superé incluso expectativas propias y hace dar cuenta que todos los sacrificios valen la pena cuando está la pasión por lo que uno hace de por medio. Lo que me queda pendiente para el año próximo (y que ya podría ir anotando en los propósitos del 2018) es manejar mi ansiedad, que este año me jugó en contra como nunca antes y me hizo terminar en urgencias 3 veces por picos de estrés y fue impresionante cómo eso afectó a mi estado de salud que por suerte ya me estoy cuidando más y recuperando esa vitalidad que un poco me quitó tanto estrés.

Además, como ya estoy en cierto modo ejerciendo el periodismo al hacer de prensa, radio y ahora en la sección de edición de una revista cultural, voy sumando experiencias al currículum que espero poder seguir agrandando, además de que los trabajos que voy teniendo me permitieron conocer gente muy copada, muy linda con la que disfruto trabajar y pasar el tiempo no sólo en lo laboral. Estoy colaborando en radio Vorterix y LT14 ambos lugares compuestos por grupos humanos tremendos y que me dan oportunidades impresionantes

Estoy muy contenta con este segundo año, fue interiorizarme en el campo de la comunicación para entenderla, para poder practicarla e incluso para analizar más de una vez todo a mi alrededor (les juro por Dios, que ando analizando hasta recetas de cocina) y gracias al cielo ya tengo la mitad de segundo en la bolsa, me falta la segunda mitad por rendir, pero ya tengo la tranquilidad de poder cursar tercero.


***

Pero bueno... ¡Esto fue todo! Espero que no les haya aburrido este descargo tremendo que les acabo de hacer (igual si les soy honesta, no puedo creer la cantidad de cosas que hice en un año). Quiero que sepan que todo se puede, que no se llega a cualquier lado sin ir y atravesar un camino. Ninguna carrera es fácil pero vale la pena cuando es lo que queremos hacer en el futuro.
Muchas gracias por estar un día más del otro lado y nos estamos viendo muy pronto en otro post. 



¡Muy buenas a todos! ¿Cómo les va? ¿Cómo los trata el frío? ¿Ya comenzaron con los exámenes? En mi caso ya estoy preparando el primer trabajo práctico de mi taller, el primer parcial del año y también, aunque esta semana estoy sin clases, estuve a full entre eventos, trabajos y otras cositas más.
Como ven por el título, hoy toco un tema que es bastante charlado entre los estudiantes y que a ustedes les puede interesar si están estudiando (o van a estudiar) y están considerando comenzar a trabajar. LET'S GO.









ACLARACIÓN IMPORTANTE: las opiniones que les voy a estar compartiendo en este post va a ser desde mi experiencia personal tanto laboral como académicamente. Cada persona vive estas dos experiencias de distinto modo.


Si hay algo que nunca me esperé de este 2017 es que fuera a comenzar a trabajar y a ganar mi propia plata. Pero, la frutilla del postre, es que encontré un trabajo ejerciendo la profesión para la que estoy estudiando: periodismo.
Si pueden ver a la derecha del blog, escribo columnas semanales de interés general que se centran en actividades o historias de mi ciudad. Por suerte, es un trabajo que no es muy demandante y al que puedo adaptar mis horarios, mis tiempos y lo puedo flexibilizar como yo puedo y quiero.
La pregunta eterna de ¿puedo estudiar y trabajar al mismo tiempo? Es SÍ, SE PUEDE.

Principalmente se tiene que encontrar un equilibrio entre los estudios, el trabajo, la vida social y el descanso personal (obvio, sino te morís).
Siempre es necesario tener un sistema de organización y ver, en cada semana, una planificación para poder mantener las lecturas (o las tareas) de la facultad al día, que te alcance para estar desde el inicio hasta el final de las clases y también programar los horarios para poder llegar bien a un parcial o un final.

Además, te tienen que alcanzar los horarios para cumplir los deberes laborales, dependiendo de cuales sean éstos.

Por otra parte, muchos no toman en cuenta las horas de esparcimiento y ocio. Muchos no lo toman como algo fundamental, pero en serio es muy importante. Llega un momento donde podés llegar a colapsar y les juro (por todo lo que es bueno) que un pico de estrés es lo más feo que te puede pasar.

DESVENTAJAS.

  • Una de las mayores es que pierdo tiempo en estar con amigos, familia y, sobretodo, para estudiar y cumplir con mis deberes para todas mis clases. El tiempo que antes utilizaba para el blog o para organizar resúmenes y esas cosas, se me pierde en preparar notas, guiones, entrevistas y otras cosas más. 
  • Hay veces en las que me veo obligada a elegir entre mi trabajo y la facultad y a qué darle la prioridad. En mi caso, suelen ganar mis estudios y cada vez que tengo que renunciar a publicar una nota porque no me dan los tiempos, tengo la suerte de tener dos jefes muy flexibles que entienden que soy aún una estudiante.
  • También, sobran las ocasiones donde los números no me cierran al momento de dividir los horarios entre trabajo y facultad y llega un momento en que no me queda otra que sacar tiempo de mi propio horario personal para trabajar pero tengo la voluntad de intentar ser positiva y pensar que ya va a venir mi momento de descanso.



VENTAJAS.

  • No sólo tengo un trabajo: TENGO 2 y, en ambos como les venía diciendo, incluyen ejercer la profesión de periodismo y, en el lado positivo, encuentro muy interesante el hecho de poder aplicar las cosas que aprendo todos los días (y las que ya aprendí) en un texto periodístico, en un guión para radio, etcétera. 
  • Desde luego, también está la independencia económica de mis padres. Desde luego, todavía vivo con ellos y ellos siguen manteniéndome en ese sentido. Sin embargo, no les puedo explicar lo feliz que me siento de no tener que suponerles una carga extra con gastos nimios como pueden ser para cargar la tarjeta de colectivo, crédito, si necesito algo en específico, si quiero salir a comer con alguna amiga o ir al cine, por ejemplo. Además, tener para los gastos personales sirve mucho por si surge alguna urgencia. Por otra parte, también sirvo como ayuda a la familia, por si mis viejos alguna vez precisan ayuda en algún gasto. Me siento útil aportando a la familia, la verdad.
  • La experiencia. Por desgracia vivimos en una sociedad donde hay gente que pide 10 años de experiencia laboral a jóvenes que tienen 22 años y vos tipo... "CAPO, ME HABLÁS EN SERIO?". El currículum es tu carta de presentación sobre tus capacidades y tus experiencias pasadas y, el estar ante futuras posibilidades laborales de lo que estamos estudiando, es una suerte de la que hay que estar agradecido todos los días.
  • Algo que me brinda, tanto el trabajo en el diario como en la radio, es la posibilidad de conocer gente nueva. En todas mis notas he conocido a personas muy interesantes, muy amables y con una perspectiva del mundo que te hacen pensar que sí hay buenas personas en este mundo. Si hay algo en lo que me concentro (a la hora de escribir principalmente) es encontrar algo que demuestre y sea una evidencia de que el mundo puede cambiarse a base de buenas acciones y que las personas decentes no están extintas. Además, me hago nuevos amigos y aprendo sobre el mundo del periodismo actual por mi misma y formo mis propias perspectivas y eso es muy importante: tener una vista amplia y PROPIA sobre el campo laboral al que me estoy insertando.
  • Autosatisfacción es una de las palabras que más definen mis sensaciones respecto de mis dos trabajos. A ambos disfruto desarrollarlos y me encanta vivir en un mundo de medios y me encanta poder experimentar lo que va a ser mi vida en algunos años. Me llena muchísimo trabajar y hace que el esfuerzo valga la pena. No les puedo explicar lo que es ver tu nombre publicado en papel de diario y que la gente comente que les gusta lo que hacés o que, cuando llaman al programa donde trabajo, la gente ya diga que me reconoce la voz y me felicita por el esfuerzo. Y, como acaban de ver, las ventajas le ganan a las desventajas en gran medida.


En síntesis: SI. Se puede trabajar y estudiar al mismo tiempo y los primeros trabajos son los que te enseñan a madurar como persona y, en cierta medida, te ayudan a descubrir qué camino te gustaría tomar en un futuro, siendo éste trabajo relacionado o no con tus estudios. Sin embargo, las experiencias que se adquieren sumado con la madurez que brinda y las enseñanzas que aporta, hacen pensar al trabajo de cualquier índole como un logro y como una bendición, no como una carga. 


Bueno... ¡Esto fue todo! Espero que les haya gustado la entrada de hoy y se animen a decirme en los comentarios si trabajan y estudian, si estudian y pensaban trabajar o si ya están trabajando pero alguna vez vivieron la experiencia de trabajar y estudiar. Me encantaría saber sus opiniones y conocer las historias que tienen para contar, no sólo a mi, sino al resto de nosotros :)
Les agradezco por estar una vez más del otro lado con la mejor de las ondas y espero verlos de nuevo muy pronto en un próximo post. 
¡Nos vemos!



¡¡Muy buen lunes para todos!! Espero que hayan comenzado esta semana de lo mejor, que estén disfrutando de estos últimos días de primavera antes del comienzo del verano y de la Navidad. Para este apartado del especial de fin de año, por otra cuestión de organización de la facultad, me vi obligada a pasar la entrada de Un Viaje Inesperado para el día de hoy.
Además, antes que nada, les presento el nuevo encabezado de Un Viaje Inesperado que nos va a ir acompañando en este 2017 que ya está más cerca que nunca. También agradecerles por acompañarme y aconsejarme en este primer año de universidad que fue muy intensos, con sus altos y bajos. Así que dejo de enrollarme y LET'S GO.





Este ciclo lectivo fue diferente. Fue mi primer año universitario cursando la Licenciatura en Comunicación Social en la Universidad Nacional de Entre Ríos. Fue una aventura desde el primer día. Algo que no dije en la segunda entrada de esta sección fue que en mi primer día, de camino a la facultad y en los primeros dos días del ingreso mi único pensamiento era "¿En qué me metí?". 
Como cualquiera, estuve medio perdida al principio y era caminar en medio de la niebla sin una linterna. El primer año lo supe disfrutar muchísimo y aprendí varias cosas que me quedaron medio inconclusas de mi último año de secundaria como Historia Argentina y Mundial (un tema que me encanta) y también aprendí fotografía, redacción, edición y también la forma de expresión de cuerpo y voz a la hora de estar delante de un micrófono, ya sea para radio o televisión.
También aprendí a sobrevivir yo. En el sentido de volverme alguien inquieta, que quiera saber más y no esperar a que los otros se muevan para moverme yo. Aprendí a ser más independiente y a hacerme cargo del uso de mi tiempo que dedico en mi vida. 
Aprendí lo que es que una carrera te rompa, en cierto sentido, el corazón. Al día de hoy estoy preparando (por cuarta vez) la última materia que me queda y, por suerte, no estoy sola: los tengo a mis viejos, una maestra particular y una compañera que es un sol y un pan de Dios que se volvió mi mano derecha para estudiar, para hablar, para reflexionar y con quien crecí un montón.
Y sí, pedí ayuda a una maestra particular. Creo que hay que ser capaz de decir "necesito que alguien que sepa en serio me explique y me diga cómo puedo hacer esto bien". Ir a una maestra particular no es un signo de ignorancia y menos de debilidad. Es una señal de que nos importa, de que queremos estar comprometidos y sacar un resultado que valga la pena el esfuerzo. Gracias a Dios esta profesora es una experta, es amorosa y es profesional en lo que hace.
También agradezco infinitamente el apoyo de mi secundaria que estuvo presente aún cuando su tarea de tener que cuidar de mi y educarme ya se había terminado. Me recordaron cómo era, como soy y cómo quiero ser en un futuro cercano. Todos los profesores que me siguieron aconsejando y a mi rectora que aún cuando fallo, sigue apostando por mi y eso es invaluable.

Para serles totalmente sincera, no tengo muchos ejemplos universitarios: mis padres, que son de las personas más cultas, trabajadoras, capaces e inteligentes, no pudieron concluir carreras universitarias por distintos motivos. Mis hermanos, aunque los amo, tampoco han podido concluir sus estudios por motivos suyos. Ni siquiera yo creía que iba a sacar al menos dos materias. Saqué, en 8 meses, 7 materias. Y no me veía capaz. Pero a veces pensaba "pudiste con el secundario e inglés, pudiste con 4 intertribus siendo campeona en culturales quedando invicta... ¿qué diferencia hay acá? El esfuerzo que ponés es el mismo". Hoy miro exactamente hace un año, cuando estaba recibiendo el diploma del secundario y sigo entendiendo el miedo de aquella Fedra de 17 años. Lo veo y lo sigo sintiendo. Los miedos de perder los vínculos siguen ahí pero todos sigan ahí y voy a luchar por la gente que quiero.
Para los que estén comenzando el secundario o la universidad y se separen de los amigos, les digo: los amigos de verdad siguen unidos aún cuando pasan los años. Yo soy la prueba de ello.

2016 me trajo, para mi sorpresa, mucha gente nueva que hoy son un gran apoyo y una gran fuente de alegrías para mi. Mi amiga Jocelyn, Aldana de la facultad son un ejemplo de que este año no habría sido lo mismo sin ellas presentes. También a alguien que tuve muy cerca estando lejos fue a Ro Barberán, un sol de persona que me ha sabido ayudar y decirme la palabra justa cuando la necesitaba y espero conocerla personalmente en algún momento. También me trajeron la sorpresa de que voy a conocer a alguien, con suerte, en junio del año que viene. Una personita muy importante que me va a decir "tía" y que me importa más que nada que venga sano (o sana) y sea muy feliz.

Alguna vez escuché a una persona que dijo "la facultad es el claro ejemplo de 'persevera y triunfarás' " y, efectivamente, es así. Es luchar, es peregrinar y ser optimista en que las cosas van a estar bien a largo plazo. En la facultad, y en la vida en general, uno es su propio héroe. Nadie te levanta sino vos mismo.
Los padres, amigos e incluso los profes nos pueden alentar a seguir adelante, pero los que toman las decisiones de seguir adelante con la vida somos nosotros. Quedar estancados en un pozo o subir hasta poder ver la luz son dos opciones completamente viables.

La sorpresa que no me esperaba este fin de año fue una propuesta de ser becaria en radio (que surgió recientemente, si ven lo que twitteo la semana pasada fue mi primer día) la cual acepté sin dudarlo dos veces, es una oportunidad increíble que no podría estar más contenta la gente con la que trabajo ahora.

Por supuesto, el blog me ayudó un montón a expandirme (como siempre) en la experiencia lectora, en mis amistades y con los conocimientos adquiridos en este año (y los conocimientos que me quedan por adquirir) que al fin y al cabo me han servido para la organización y diseño del blog para el 2017 y para el resto de años que espero seguir con este espacio que ya cuenta con casi 200 personas detrás de la pantalla. 
Si les comparto todas estas imágenes, es porque cada una de ellas representa algo muy importante para mi. Acá hay momentos muy lindos de este año que quedaron grabados. El tiempo se detuvo ahí para que lo pueda recordar en algún tiempo. Y espero que el año que viene y por mucho tiempo más, este viaje inesperado siga para sorprendernos a todos con más fotos y momentos que me hagan pensar que todo este recorrido a una Montaña Solitaria, vale la pena.
¡Nos vemos este sábado para el especial de Navidad!

¡¡Feliz viernes para todos!! ¿Cómo les va? ¿Qué tal su semana? En mi caso estoy muy contenta porque YA ES VIERNES y también hace calorcito y eso es ya suficiente para hacerme feliz, excepto porque tengo mucha tarea pero anyway, acá estoy con lo que les prometí y es contarle detalladamente qué hay en mi mochila para ir a la facultad. LET'S GO.


Para comenzar, les digo que soy de estar varias horas en la facultad y es ir siempre con la mochila a cuestas así que la practicidad siempre es la clave y tener lo que necesito siempre a mano.
En este caso, utilizo a mi fiel bolso de That Bag, que este me lo regalaron por mis 15 años y lo utilizo desde 2013 y sigue vigente así que imaginen lo que hemos recorrido este bolso y yo. Es muy espacioso en el bolsillo principal y también tiene un bolsillo más chico donde caben mil cosas. Además, como toque le puse un pañuelo rojo para agregarle algo más y también en el bolsillo más chico le puse un llavero que tiene como dije al Espíritu Santo y detrás los 7 dones escritos que me lo regaló la escuela cuando egresé cuando destaqué en el área de Ciencias Exactas si mal no recuerdo.
Lo primero que uno ve cuando abre el bolsillo principal es mi carpeta oficio que es muy básica pero ENORME y tiene un espacio impresionante que no llené todavía ni la cuarta parte de ésta (y eso que vengo escribiendo una banda, imaginen).
Y les voy a dejar ver qué es lo primero y segundo que se ve cuando abro la carpeta (un dibujo que me regaló Esteban por mi cumple en 2014 y una foto con mis papás cuando egresé) y también algunas de mis carátulas (que decoré con temática de mandalas).


Después tengo la cartuchera que lleva conmigo desde 2012 xD está ya viejísima y creo que cerca de la jubilación y encima tiene un agujero gigante en un costado y se le escapa todo que ya tengo que coser, pero el cierre sigue funcionando y me da mucha pena tirarla, esa cartuchera y yo también pasamos por muchas juntas.








Ahora pasamos a este cuaderno que siempre llevo "por las dudas", para anotar alguna idea, alguna cita importante (cita tipo "quote"... creo que me entendieron) que esta es más que nada muy personal. pero igual la llevo aunque rara vez la use, pero me siento rara si no la llevo en mi día a día xD Dice Red Minetti en la parte superior porque en realidad un distribuidor se lo dio a mi viejo y yo como buena hija la tomé prestada sin permiso. 

Ahora pasamos al bolsillo más chico del bolso que tengo cosas básicas pero, you know, son importantes. Además de llevar obviamente el celular, suelo llevar el cargador por si voy a pasar muchas horas fuera de casa, también los auriculares.
Obviamente llevo la billetera que esta la tengo desde hace unos cuantos años, que es chiquita, es práctica pero entran miles de cosas
pero suelo llevar lo básico: DNI, tarjetas, la tarjeta del colectivo, plata... Nada especial.
También llevo SIEMPRE mis anteojos porque hay veces que se me cansa mucho la vista, además hay veces que los profes tienen alta letra ilegible así que... sin indispensables.




Como soy muy distraída (en serio, no se dan una idea) necesito algo que me mantenga con los pies en la Tierra y, aunque utilice medios virtuales como Keep, Google Calendar, entre otros, necesito un registro escrito, especialmente para los
trabajos prácticos, las tareas y también para las entradas del
blog, cumpleaños, compromisos y así, esta la compré en Todo Moda y me salió alrededor de $45, es chiquita, práctica, cómoda y me entra tanto en el bolso de la facultad como en una cartera chiquita que uso para hacer mandados o cuando tengo que irme con lo justo y necesario.


Por último, tengo este bálsamo labial, tengo los labios sequísimos y siempre se me andan resquebrajando. En este caso, tiene un toquecito de color, pero es algo muy sutil y no hace la diferencia pero me gusta mucho cómo me deja los labios, con perfumito y suavecitos.




En fin... ¡¡Esto fue todo por hoy!! Espero que les haya gustado esta nueva entrada y me digan en los comentarios: ustedes, ¿qué suelen llevar en sus mochilas? Me encantaría saber sus opciones o si tienen algún consejo que pueda ser útil para la organización o lo que a ustedes más les guste.
Gracias de nuevo por estar del otro lado un día más y espero verlos en la próxima entrada :)



¡¡Feliz martes para todos!! ¿Cómo van manejando el frío? ¿Ya están de fin de trimestre o en época de parciales? Espero que le metan toda la pila a esta época que es siempre desesperante pero que, al fin y al cabo, superamos independientemente de los resultados.
El día de hoy les quería compartir la experiencia de mi primer parcial, más desde el punto de vista de una ingresante y esas cosas. Sin más dilaciones... LET'S GO.


Creo firmemente que una evaluación, sea de la materia que sea, comienza desde mucho antes de que el profesor te da la fotocopia con las preguntas cuyas respuestas deberías saberte. Una evaluación, un parcial o como lo quieras llamar, comienza desde el mismísimo momento en el que el profesor anuncia la fecha estipulada y los temas que van a tomar. Ese preciso momento es en el que todos sentimos siempre un escalofrío y decimos "NO. ESTO NO ME ESTÁ PASANDO A MI". La primera fecha de examen es la que inaugura la que yo llamo "Temporada de exámenes" (leer con voz de Bugs Bunny).
Materia: Conocimiento de la Realidad Sociopolítica (si, alto nombre. Pudieron ponerle "Historia Argentina" tranquilamente pero creo que los profesores querían ponerle un nombre sofisticado).
Fecha: Viernes 6 de Mayo de 2016 a las 18:00
Temas: Los tres modelos de acumulación capitalista+Perón+Última dictadura cívico-militar.
Tenía tres semanas para estudiar. Tres semanas para demostrarme que sí podía con este desafío.
Si hay algo de lo que siempre me he enorgullecido es de mi capacidad de hacer resúmenes y, si no me creen, pregunten a mis compañeros de secundario que me han admitido en más de una ocasión que los ha salvado de desaprobar la evaluación, el trimestre e incluso el año. Esta no fue la excepción, los resúmenes me fueron quitados varias veces de las manos por mis compañeros para ser fotocopiados, copiados a mano y también agregaban alguna que otra anotación al margen de algo que consideraban importante. En síntesis, "el resumen del pueblo".
¿Cómo hice para estudiar 103 años (sí, los conté) de Historia Argentina? Apliqué mi método personal: Levantarme todos los días antes del parcial santo bien temprano, hacerme una taza de café con leche que me alcanzase hasta mínimo las 10 de la mañana, cerrar todas las puertas y ventanas habidas y por haber, dejar el celular bien lejos de mi alcance e ir caminando por el living y el comedor, a veces saltando, leyendo, releyendo, interpretando y festejando cuando dejaba una hoja aprendida sobre la mesa. Cuando terminé de estudiar todo, sorprendentemente una semana antes, me ponía a repasar de vez en cuando o veía un documental en relación a los temas del parcial para ir refrescando la memoria y tener en cuenta todos los detalles.
El día del parcial decidí pasar el día fuera de casa. Tomé todo lo necesario (resúmenes incluidos por supuesto) y marché hacia... mi colegio secundario. ¿Por qué? Ese día fue el tan ansiado y tradicional bautismo de las tribus. Una fiesta escolar que todos festejábamos. Cuando vi a un profesor que me abrazó me preguntó cómo estaba y dije, sin pensarlo dos veces, "es lindo volver a casa". La pasé de lo mejor con mis amigos, reencontrarme con ex-compañeros, cantar las canciones de mi tribu, renovar una alegría distinta. De algún modo, se me renovaron las energías.
Todo terminó al mediodía y después de irme al comedor de la facultad (se pusieron la 10 y sirvieron milanesas) marché a la facultad a esperar pacientemente, repasando, hablando con amigos por whatsapp que me daban fuerzas o me distraían para no ponerme nerviosa... Todo hasta que llegó el momento. Un dato importante a destacar es que siempre llevo para un examen importante elementos que considero indispensables a la hora de rendir: mi dije de la Virgen de Luján que me dieron cuando egresé, mi primera remera de tribu con la que gané mi primer tricampeonato, las pulseras que usaba en el secundario para los horribles exámenes de química y la campera de 6to con la que aprobé el final de matemática y del instituto de inglés.
Comenzó el parcial y ahí el reloj se detuvo por completo y nada existía sino el banco, mi birome, mis hojas, mi cerebro y yo. Escribí como si me fuera la vida en ello. Escribía, escribía, escribía, tanto que al terminar se me acalambró la mano. No me pasaba eso desde aquel final de Ecología del año pasado. Me sumergí por completo en el examen y eso es buena señal: significa que todo va a ir bien. Entregué, salí del aula y pude respirar con tranquilidad por primera vez en tres semanas. Había terminado y sólo quedaba esperar, ¿cuánto? Eso todavía no lo sabía.
Para las 21:00 había llegado a casa, con un dolor de cintura que parecía que me iba a morir del dolor en cualquier momento y casi me desmayé. A nadie le extrañó que me pasara eso. Mi mamá, cuando me dio un remedio para el dolor que tenía por todo el cuerpo me dijo, muy seria, "te pasaste de revoluciones, tenías mucho estrés acumulado". Sabía que tenía razón cuando ella me decía que le pasaba lo mismo en sus años de universidad. Esa noche, en la que esperaba descansar, no pude pegar ojo.
Al final, fueron solamente diez días en que los profesores nos tuvieron en suspenso. Un profesor publicó en el grupo de Facebook de la asignatura que nuestras notas se encontraban disponibles en el blog de la materia. Fue un momento de ansiedad impresionante: apagué la tele para tener silencio y, a lo mejor, agregarle tensión al momento. La lista con los nombres, como siempre, el mío entre los últimos. No me atrevía a ver. "APROBADO" decía. "VAMOS LOCO TODAVÍA" pude gritar y no pude evitar que se me escaparan unas cuantas lágrimas de felicidad. Ahí fue cuando de verdad sentí que la evaluación había terminado.

En fin... ¡¡Esto fue todo!! Espero que les haya divertido leer mi experiencia, creo no haberme olvidado de nada de todo lo que viví... Pero igualmente me encantaría que en los comentarios me contasen sus experiencias con evaluaciones ya sean parciales, finales, del secundario, de la facultad, de la primaria, de lo que ustedes quieran :D No se olviden de que nos vemos muy pronto en una nueva entrada, ¡muchas gracias por seguir un día más en el blog!

¡¡Hola a todos!! Hoy vengo con una entrada que les prometí desde que comencé esta sección del blog: un viaje inesperado. Un viaje que, con suerte, va a durar 5 años. Les voy a hablar, desde mi punto de vista, mi primer mes de universidad. Qué sentí, qué trabajé, cómo hice para rendir los trabajos finales, etcétera. Sin más dilaciones... LET'S GO.


Para los que no recuerden, me encuentro estudiando Comunicación Social y comencé el primer día con unos cuantos tweets expresando el miedo y la ansiedad que tenía en su momento, aquel 10 de febrero, comenzó la aventura. A las 15:00 en punto nos hicieron pasar al auditorio de la universidad para darnos la bienvenida por parte de la Decana, los coordinadores de carrera, algunos profesores, etcétera. Luego, tuvimos nuestra primera clase, Métodos y Técnicas del Trabajo Intelectual. Me hizo bien tener, en la distancia, el celular de mi papá (el mío había muerto después de mis vacaciones en Puerto Madryn) para llamar a mi mamá (si, así de maricona soy, no me juzguen) en los recreos. Estaba muy cohibida, por así decirlo. Literalmente, me hice una bolita y no interactué de ningún modo con nadie. Esto fue solamente la primera semana, donde a partir de ahí entablé una amistad con dos chicas muy amigables y simpáticas, Laura y Mica que, si me siguen en Instagram, podrán ver que subí algunas fotos con ellas.
Las clases eran en su totalidad todas interesantes y no podía dejar de pensar en mi escuela, en lo que dejé atrás, en todos mis profesores. Hasta en una clase, en la que estábamos leyendo de manera silenciosa un texto que me resultaba familiar a un tema del secundaria, exclamé el nombre de una profesora que quiero mucho y que está en mi vieja escuela. Si xD la vergüenza del año.
Me di cuenta que en el ingreso y la universidad en general nadie me mueve para que las cosas sucedan, sino que yo debo moverme para poder avanzar. En cierto modo, como un tiburón, si no nadan hacia adelante, se mueren.
Comenzó la época de los trabajos finales. Para uno de ellos, tuve que entrevistar a alguien que conocía, pero que me gustaría conocer un poco más. Como todas mis amigas estaban en la suya con sus respectivas carreras, tuve que encontrarme con cierta personita... esa persona es Esteban, que me hizo aprobar con una buena nota, gracias a Dios.
El resto de los trabajos finales eran escritos, que resumían los temas y ejes dados en las clases de las otras tres materias. Fue un trabajo difícil. Era estar en la facultad desde las 8 de la mañana hasta las 20 horas, entre clases, trabajar, leer, releer, redactar, citar y darnos algún que otro quebradero de cabeza. En esta semana que acaba de terminar, fueron las entregas de aquellos trabajos y en los días jueves y viernes los coloquios de dos de esas materias. Tengo el agrado, y el orgullo, de decir que aprobé todas las materias del ingreso, sin dejar ninguna pendiente.
No lo hice sola, tuve gente que me ayudó, la mamá de Esteban, los chicos del centro de estudiantes de mi facu que hicieron un grupo de estudio para ayudarnos, mi papá ayudándome a comprender algunos textos y, cuando creía que todo estaba perdido, mucha gente me dio ánimos a seguir adelante para no tirar la toalla.
Mi ingreso terminó ayer y con mucha alegría. Da la casualidad que ayer fui a visitar a ese secundario y a esas personas que dejé atrás. Fue como volver a casa, después de un largo viaje. O, desde la experiencia de Bilbo, volver a mi agujero-hobbit después de una aventura que incluyera un dragón. Todos me dieron una inyección de energía positiva para seguir adelante, para demostrarme que se puede volver al pasado de vez en cuando con los buenos recuerdos.
Definitivamente, mi carrera me gusta y espero de verdad poder seguir adelante y sé que puedo. En unos años, quién sabe, tengamos entre nosotros a una Comunicadora Social.
Espero que sigamos con este viaje inesperado y que me digan si están atravesando algo similar.

Bueno... ¡¡esto fue todo!! Espero que les haya gustado esta entrada y les haya gustado leer mi experiencia con la facultad, en este primer acercamiento. Obviamente, repito, me encantaría saber en los comentarios o en las redes sociales si están pasando por la facultad, comenzándola, en medio de ella, terminándola o con la idea de comenzarla en un futuro cercano. ¡¡Todas las opiniones son válidas!!
Gracias por estar un día más ahí y nos vemos muy pronto.

¡¡Hola a todos!! ¿Cómo les va? Espero que estén muy bien, que no sufran del calor como yo (y sufro mucho) el día de hoy les estoy trayendo una sección nueva del blog (JA! COMO SI NO TUVIÉRAMOS SUFICIENTES SECCIONES YA) que es algo parecido a lo que tiene Aylu en su blog con "Crónicas Universitarias". Yo voy a hacer algo parecido, pero le voy a dar el nombre de "Un viaje Inesperado" en honor al buen Bilbo Bolsón. Él se lanzó a una nueva aventura, ciegamente, a cada paso sin saber a dónde lo iba a llevar su suerte y su destino y siento que estoy haciendo lo mismo.

PRE- Universidad, como si la palabra no me quedara grande de por sí, me vienen a traer la palabra "pre", creo yo, para no hacerme sentir tan asustada. Pero, no lo logran, me asusto igual. Mucho.
Terminé la secundaria dentro de un océano de lágrimas, con un montón de abrazos, canciones, promesas y también un "adiós". En el fondo, y lo admito sin vacilar, que voy a extrañar ese lugar que era mi casa. Voy a extrañar almorzar ahí, a muchos profesores que fueron como padres y amigos para mi. Voy a extrañar ver a mis amigas todos los días (de hecho, las veo hoy pero meh). También a mi mejor amigo, que eso es lo que más pena me da, tenerlo cerca y saber que lo voy a tener al lado para cuando me agarren mis ataques de locura, llanto o nervios. Voy a extrañar tener puesto mi uniforme y sentirme yo. Así de simple.

Ahora, vamos a ver el presente que tengo delante y el futuro. Comencemos por el equipaje que voy a llevar a mi primer día:

  • La mochila que me acompañó desde 4to C.O, que es de una marca muy resistente, es impermeable y además no se ha roto nunca, lo único que necesita es una buena pasada por el lavarropas y coser un agujerito que le quedó de tantas veces tirarla en el patio de la escuela cuando tenía que almorzar y quería llegar primera al kiosco xD (si, soy así de muerta de hambre).
  • Una carpeta oficio nueva que venía con un repuesto de 120 hojas y 3 separadores (en el curso de ambientación tengo 4 materias, pero bueno). Por dentro, esa carpeta va a tener fotos de mi familia, amigos y también de cosas que me gustan, para sentirme más a gustillo. 
  • La misma cartuchera que uso desde que voy al 3º C.B.C que viene con tres biromes azules, una birome negra, biromes de colores, los infaltables resaltadores, mi portaminas, lápiz, sacapuntas y goma (ahora que me doy cuenta, me falta corrector de tinta... tengo que ir a la librería entonces).
  • Un libro para entretenerme en el recreo o antes de entrar a clases. (Es un libro de mandalas para pintar, no el que ya conocían, uno nuevo que me regaló mi mejor amiga, que es chiquito y muy práctico). 
  • Una botella de agua fresca. 
  • Algo para comer, pero todavía no decidí qué voy a llevar. 
  • Un cuaderno anotador para emergencias. 
  • Un mini-anotador que ese ya lo llevo para todos lados. 
Ahora, tengo el plan infalible para asegurarme un lugar donde pueda ver bien, sin morir en los Juegos del Hambre en el intento. 
Para llegar hasta la facultad sólo tengo que tomar un colectivo que me deja en la esquina, que es donde está mi facultad. Ahora que sé exactamente dónde está mi aula, en vez de irme dos horas antes (NO ME JUZGUEN, OK? SOY MUY PUNTUAL Y ME PIERDO FÁCIL), ahora que sé en dónde es mi facultad, voy a ir con una hora de anticipación para tener un buen lugar, además de que como tengo astigmatismo e hipermetropía y todavía no me hice los lentes, tengo que sentarme lo más cerca posible del pizarrón (bah, prácticamente de toda la vida hice eso, soy bajita... COMO UN HOBBIT y siempre me hacían sentar en el primer lugar). 

¿Mis expectativas y objetivos? No entrar en pánico es el primero, no encerrarme en el baño diciendo "QUIERO SALIR DE AQUÍ" es lo segundo, también es conocer gente nueva y también prestar atención más de lo que lo hacía en clases. Mi lema es: "ATENCIÓN Y NOTAS, MUCHAS NOTAS". También me armé una playlist especial para el Miércoles 10 de Febrero, que es el día en el que comienzo. Entre los temas más populares, tengo Eye of the tiger (Survivor... ya saben, la de Rocky IV), Roar (Katy Perry), Begin Again, Fight Song (ambas de Rachel Platten), Walk (Foo Fighters, además con este tema entre en mi recepción), entre otras.
Además, no olvido de que estoy haciendo esto por mi misma, porque quiero crecer, porque quiero ver qué tal lejos llego en esta vida, porque quiero demostrarme que el esfuerzo va a valer la pena, además de que va a ser un gusto y un placer gigante poder ver a todos los que quiero orgullosos, en cuanto haya llegado a la meta. 
Si me equivoco, no pasa nada. Todos nos hemos equivocado en algún momento y no me hace peor persona pifiarla en algún momento. De llegar a ser que esta no es la carrera para mi, voy a ver qué hacer pero, por el momento, la etapa está prácticamente encima mío y no puedo hacer nada para atrasarla. Sólo esperar lo mejor y rezar para que todo vaya bien. 

En fin, con este pensamiento filosófico, les doy la bienvenida a la nueva sección del blog, que espero que se rían de mi, también que la disfruten mucho tanto como yo. También, a lo mejor, vaya a subir algún video hablando de esta sección y a lo mejor respondiendo alguna que otra duda. (Con respecto al video que grabé hace unos días, ya lo terminé de editar, sólo falta renderizarlo y subirlo a YouTube). 
¡¡Nos vemos el miércoles!! Los quiero mucho y que tengan un fantástico fin de semana largo :D


Hace un minuto y medio o más, acabo de inscribir mi pre-inscripción online para la facultad... y me siento rara, sin mentirles.
¿Cómo es que pasé desde el principio de año preguntándome si iba a terminar con 40 años y aún iba a seguir teniendo problemas vocacionales a esta instancia en que ya tengo medianamente decidido el futuro?
Esta es una decisión importante, sea errada o acertada y acabo de darme cuenta de la magnitud que tiene todo esto. Di un paso en falso a un futuro que es absolutamente incierto, del que no sé qué esperar.
Me di cuenta en los meses de terminar el secundario que era fácil porque me daban la ventaja de no tener que tomar decisiones: no enrollarme la cabeza con qué ropa usar, cómo peinarme, a qué hora entrar, salir, qué materias tomar... todo está arreglado y el único trabajo que tenés que hacer es acomodarte al horario, ir a clases toda la mañana, a lo mejor quedarte a comer para educación física, estudiar, hacer las tareas, rendir tus exámenes y problema resuelto.
En la secundaria hay una contención y una familia que en la facultad creo que no se siente, aunque no sé si pienso esto porque no experimenté esta etapa que ya va a venir. En la secundaria me siento protegida, donde mi único problema de verdad es "uy, me olvidé la calculadora para el exámen de matemática del tercer módulo", "ojalá falte la profesora de química", entre otras cosas. Dentro de esas cuatro paredes, están mis personas favoritas: los preceptores que son como amigos, los profesores que te matan de la risa, mis amigos que son la salvación de las mañanas aburridas y esas aventuras que después hacen inolvidables a la adolescencia.
Ahora, ¿a qué le tengo miedo? Ese mundo idílico se me derrumba al tener al futuro cada vez más cerca. Y si, tengo miedo a algo desconocido, o a lo mejor a muchas cosas juntas: ¿y si no me gusta la carrera? ¿Y si no soy tan buena como pensé que iba a ser en esta carrera? ¿Qué va a pasar con la amistad y la relación tan cercana que formé con todas aquellas personas?
Nunca pensé que mi vida iba a llegar a este punto. Antes, cuando empecé la secundaria, estaba desesperada por recibirme, quería que todo pasara volando... y se está pasando volando. Es muy difícil despedirme de todo lo que conozco y de la vida a la que me acostumbré a tener.
Va a ser raro al principio no tener que pensar en la remera de mi tribu del año que viene, o en qué deportes voy a estar o qué voy a tener que estudiar para la competencia cultural... En el fondo, no me daba cuenta que hacer todo esto me llenaba muchísimo. Y sé que lo voy a vivir, pero no del mismo modo que siendo una alumna como lo soy ahora.
En una película alguien dijo "esto es lo más jóvenes que vamos a ser ahora". Y ahora entiendo el por qué lo decía.
Muchos esperan toda la secundaria sólo para terminar y seguir lo que les gusta porque la secundaria era el infierno sobre la Tierra (no tan exagerado, pero estaba cerca) y los entiendo porque pasé la situación de ir a un secundario donde me sentía miserable y lloraba todas las mañanas porque tenía que ir a ese lugar. Pero al cambiarme, supe que iba a quedarme, pero no me di cuenta que me encariñé y ahora no sé si va a ser bueno o malo a la hora de despedirme. Pero fue lo mejor que pude hacer: me abrí, conocí gente nueva, viví experiencias nuevas, expandí mi mente y supe vivir la etapa a mi modo y acompañada de la mejor gente que pude tener. Obviamente, tuve momentos malos en los que quería tirar todo, pero terminé aprendiendo de todo con las experiencias malas.
En conclusión... ¿a qué le tengo miedo? ¿A lo desconocido? ¿A algo nuevo?... Creo que eso es algo que voy a tener que ver cuando comience esta etapa nueva.


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Sobre mí


Fedra. 20 años. 
Estudio Comunicación Social.
A veces se me da por escribir.

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Contacto: fedra.venturini@gmail.com

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