Siempre hay Palabras
¡¡Muy feliz (y frío) casi jueves para todos!! Si, desaparecí por la facultad... otra vez. Aunque me encante ir a la facultad y disfrute mucho mi tiempo allí, nunca va a reemplazar este vínculo que tenemos ustedes y yo. Pero hoy, después de estudiar casi toda la realidad casi 103 años de historia argentina... vengo a traerles una pequeña reflexión de la sección "Un viaje inesperado".
Sin más dilaciones... LET'S GO.

En las pasadas semanas estuve pensando profundamente en cómo es que los universitarios mantienen sus fuerzas y su motivación arriba para alcanzar esa meta que se impusieron. Personalmente, admiro a todos los que vayan a la universidad con un humor excelente, se mantienen positivos, que no se concentran en sus fallos o en las cosas malas y apuntan alto. De verdad, es una admiración que ya pasa a ser una envidia sana.
Sin embargo, he podido llegar a la conclusión de que todos encontramos los motores que nos hacen vivir. Encontramos los motivos por los que decidimos tomar tales caminos en la vida o dar ciertos pasos en el viaje que recorremos, si nos ponemos un poco más metafóricos. Me propuse firmemente encontrar una motivación, aunque no sabía por dónde comenzar... Como todo ocurre en la vida, o por jugadas que nos da el destino para que abramos los ojos, ocurrió por una desilusión. ¿A qué me refiero? Sigan leyendo.
Había entregado mi primer trabajo de Redacción I, en el cuál teníamos que desgrabar (escribir todo exactamente como lo escuchamos) y reescribir (volver a redactar, pero arreglada para que se comprenda mejor) una entrevista que se encontraba en formato video. Repito: DESGRABAR Y REESCRIBIR. ¿Qué hice yo? Solamente la reescritura de la entrevista y, sin la desgrabación, no se podía corregir al alumno. ¿Qué obtuve? Un flamante 3. Un insuficiente. Para gran sorpresa de mi lado maduro, mi lado dramático y escandaloso supo controlar muy bien la situación. Respiré hondo, me concentré en la clase, pero después mis compañeros me notaron rara... Qué tan poco han de conocer las crisis internas que sufro en fracasos académicos.
Juro que nunca me sentí tan estúpida por un error así. Ni en los ejercicios de matemáticas o de química había sentido tanta taradez junta en mi cuerpo. Y sé que soy humana y tengo el derecho a equivocarme y que un sólo trabajo práctico no me va a hacer recursar la materia pero... por un error tan tonto... ¿entienden? Esa burda nota escrita en mi trabajo era un mensaje: yo no era suficiente, pero tenía que ser suficiente, quería ser lo mejor que yo pudiera ser o no iba a ser nada.
Entonces me acordé de un personaje con el que me identifiqué... Una Delta Nu. Y si no averiguaron quién es... les presento a Elle Woods. Quien, persiguiendo a un hombre, encontró su vocación. En un momento de su primera película ella dice "Te demostraré qué tan valiosa Elle Woods puede ser". Y entonces me di cuenta de que tenía que demostrar a través de acciones y de pruebas el esfuerzo y la dedicación que le dedico a mi carrera. A partir de todo esto, encontré un pedacito de inspiración. Pensé en ella y en cómo le cerró la boca a todos los que decían que no lo iba a lograr. También otra cosa muy importante: ser verdadero con uno mismo, nunca pasa de moda.
Ahora preguntarán,  ¿te sirvió? Si. Definitivamente. 
Siempre fui así de auto-exigente conmigo misma. Nunca conocí a nadie que me insultase tan horrible como yo misma. Pero hay días en que me digo "basta" a todo esto. Y después, cuando los resultados son los deseados... Es lindo callar a esa parte negativa y poder hacer mi bailecito de "Aprobé". Son pequeños placeres de la vida: aprobar después de un trabajo bien hecho.

En fin... espero que a todos los que estén en este momento entrando en los primeros parciales, cierres de trimestre o por algún tiempo de bajón por algo similar... Piensen que recién empezamos toda esta aventura. Un tropezón jamás ha sido una caída definitivamente y las personas no nos arrepentimos tanto por las cosas que hicimos, al contrario que con las cosas que no hicimos.
Y, si con eso no llegué a motivarlos, hay dos cosas que probablemente lo hagan:

Espero que, si lo vieron, les haya hecho sentir con ganas de darle para adelante.
¡¡Esto fue todo!! Espero que les haya gustado esta entrada un poco emotiva (vi el segundo video y... se me escapó una lágrima, para qué mentirles, señores) y que me digan en los comentarios cómo es que encuentran ustedes su motivación en los estudios, en el trabajo, en la vida o en su hobbie.
Yo los veo acá muy pronto en una nueva entrada, ¡¡los quiero muchísimo y muchas gracias por estar un día más!!

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Sobre mí


Fedra. 20 años. 
Estudio Comunicación Social.
A veces se me da por escribir.

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