martes, 11 de noviembre de 2014

Un nuevo camino para la poesía.- Alfonsina Storni.

Cerca de un nuevo aniversario de su fallecimiento, Alfonsina Storni dejó una marca indudable el la poesía, reclamando por la mujer y sus derechos en un mundo de hombres.
En esta entrada, veremos más de cerca su vida, algunas de sus poesías más conocidas y su temprana muerte a la edad de 46 años, en el año 1938.

Comienzos de su vida.
Alfonsina Storni nació en Suiza el 29 de mayo del año 1892. Su familia se radicó en 1891 con una cervecería, pero decidieron volver a Suiza, donde en el transcurso de su estadía, tuvieron a la autora.
En el año 1896, la familia Storni regresa a la Argentina, a la provincia de San Juan y luego se trasladan a Rosario donde Alfonsina, al crecer, trabaja como mesera en un café que dirige su padre, cerca del Ferrocarril Rosario Central.
Este es un fragmento extraído de un escrito de Alfonsina:
"Estoy en San Juan, tengo cuatro años, me veo colorada, redonda, chatilla y fea. Sentada en el umbral de mi casa, muevo los labios como leyendo un libro que tengo en la mano y espío con el rabo del ojo el efecto que causo en el transeúnte. Unos primos me avergüenzan gritándome que tengo el libro al revés y corro a llorar detrás de la puerta".

En la etapa del jardín de infantes, se la describió como una niña muy imaginativa, curiosa y, sobretodo, mentirosa. Solía inventar robos, incendios o situaciones que no eral reales en absoluto.
Junto con una tragedia que ocurrió a su hermana mayor María al enviudar, Alfonsina escribió su primer verso.
"A los doce años escribo mi primer verso. Es de noche; mis familiares ausentes. Hablo en él de cementerios, de mi muerte. Lo doblo cuidadosamente y lo dejo debajo del velador, para que mi madre lo lea antes de acostarse. El resultado es esencialmente doloroso; a la mañana siguiente, tras una contestación mía levantisca, unos coscorrones frenéticos pretenden enseñarme que la vida es dulce. Desde entonces, los bolsillos de mis delantales, los corpiños de mis enaguas, están llenos de papeluchos borroneados que se van muriendo como migas de pan".

Comienzos como poeta.
En 1911 Alfonsina se trasladó a Buenos Aires, luego de haber estudiado y trabajado como maestra rural, llevando solamente unas pocas pertenencias y luego se hospedó en una pensión durante un año.
El 21 de abril del mismo año, nace su hijo Alejandro, con el registro de su padre desconocido.

Su primera obra se publicó en 1916 con el título de La inquietud del rosal. Este libro contenía poesías donde expresaba sus deseos como mujer y describía su posición de madre soltera. Esta obra, sin embargo, no tuvo una buena aceptación. La revista Nosotros dedicó media página en donde, en parte, se decía: "libro de una poeta joven y que no ha logrado todavía la integridad de sus cualidades, pero que en el futuro ha de darnos más de una valiosa producción literaria".

Relación con Horacio Quiroga.
En 1919, (aproximadamente) Alfonsina Storni mantuvo una relación junto con el escritor Horacio Quiroga, la cual terminó en 1927. cuando Quiroga contrajo matrimonio por segunda vez con María Elena Bravo.
Alfonsina le dedicó un poema que, casualmente, presagia los finales de ambos.

Morir como tu, Horacio, en tus cabales
Y así como en tus cuentos, no está mal;
Un rayo a tiempo y se acabó la feria...

Allá dirán.
Más pudre el miedo, Horacio, que la muerte
Que a las espaldas va
Bebiste bien, que luego sonreías, 
Allá dirán.

Su repentina enfermedad y muerte.
El 20 de mayo de 1935, la autora fue operada de cáncer de mama y la teoría de que su tumor fuera benigno, fue totalmente descartada, ya que se descubrió que el tumor produjo ramificaciones y las cicatrices fueron tanto físicas como sentimentales.
Un 18 de octubre, tres años más tarde, fue a Mar del Plata y escribió a su hijo dos cartas de contenido ambiguo, que datan del 19 y 22 de octubre. El Jueves 20 de Octubre se pasó todo el día escribiendo cartas hasta que un dolor en el brazo le impidió seguir continuando su tarea. Sin embargo, siguió escribiendo hasta despachar las cartas en el correo el día sábado.
Desde la ciudad de Mar del Plata, escribió tres cartas: su hijo Alejandro, otra a Gálvez y un poema de despedida para el diario La Nación.

La madrugada del martes 25, Alfonsina se dirigió a la playa La Perla y su cadáver fue descubierto por obreros en la playa. La noticia fue rápidamente expandida hasta llegar a oídos a su hijo por la radio y fue confirmado por los dueños del hotel donde su madre se hospedaba, vía telefónica.
Existen dos versiones de su suicidio: una que posee más romanticismo, que dice que Alfonsina se internó lentamente en el mar y otra en la que biógrafos afirman que la autora se arrojó al mar desde una escollera.

***
Definitivamente, la autora Alfonsina Storni no solo ha dejado una marca en la poesía y la prosa de América, sino en toda una generación que aulló los derechos de la mujer y voz.
¡Espero les haya gustado esta nueva entrada en la sección de Autores!
Un beso,
Fedra.



2 comentarios:

  1. Qué bueno que hayas escrito sobre Alfonsina Storni, una gran poetisa argentina que me encanta!! No sabía que había tenido una relación con Horacio Quiroga, otro de mis escritores preferidos. Besos!!!

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    Respuestas
    1. A mi también me encanta! Lo que escribe, te llega de verdad :) Muchas gracias por el comentario! Un beso!

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