#STORYTIME | MI PESO

¿Cómo les va? El día de hoy quería hacer un post medio especial y también diferente porque ayer fue un día importante, al menos para mi.

Fui al centro de mi ciudad a hacer un par de mandados, a comprar un par de cosas... de paso quise aprovechar para pesarme, porque hace rato no lo hacía. Entré a la farmacia que tenía una balanza electrónica y te dejan pesar sin cargo y... la pantalla indicaba que pesaba 48 kilogramos. Y ahora si lo digo puede parecer medio "normal" pero si les cuento la historia, a lo mejor lo comprendan.

Antes de que cualquiera lea este post, quiero aclarar unas cuestiones:
1- Esta es mi experiencia personal con mi peso y no es para decir "che, deberían pesar esto" porque cada uno debería estar en con el peso con el que se sienta más cómodo.
2- Yo voy a tirar algún que otro número, pero no se comparen conmigo porque mido 1,55 soy una petaquita y ustedes a lo mejor sean más altos o más bajos (no veo cómo podrían ser más bajos, pero bueno).
3- No tomen esta historia/experiencia como un "chicos, todos adelgacen" porque no es la intención para nada.
4- En este post habrán fotos con algunas censuras de rostros, porque es gente con la que ya no tengo contacto/relación (no es que me lleve mal) y por respeto, les censuro la cara.
***
Durante toda mi infancia fui una persona sana, lo que en términos médicos se consideraría "normal". Tenía el peso adecuado para mi estatura y mi edad, todo eso. Tuve una gran infancia y fui, gracias a Dios, una niña sana.

El cambio radical comenzó cuando ingresé al último año de primaria, a los 11 años. No sufría bullying ni nada por el estilo, era relativamente feliz. Sin embargo, por algún motivo que nunca voy a llegar a entender, comencé a comer de una forma voraz. Pero voraz en el sentido de que a la hora del almuerzo me comía como 4 milanesas grandes en un sólo almuerzo con porciones grandes de arroz, fideos o lo que venga, a ese nivel comía. Le voy a poner fotos para que vean cómo estaba yo a esas alturas para que después puedan ver mejor el cambio.

Diciembre 2009

Noviembre 2009

Diciembre 2009

A cierta altura del año, habrá sido diciembre por ahí, comenzamos los trámites para la inscripción a la secundaria. Uno de los trámites a realizar era una ficha médica que, por regla, todas las escuelas secundarias exigen cada año a sus estudiantes. Así que, obviamente, fuimos a mi pediatra Lorenzo, que atendió a todos mis hermanos mayores y a mi prácticamente me trajo a este mundo, así que me conoce desde el minuto en que nací.

En un momento, me hizo subir a una balanza que tenía un medidor de estatura y miró a los resultados de esa balanza (yo no podía ver, porque tenía que permanecer de espaldas, para que me midieran la altura). Lorenzo permaneció en silencio, se sacó los anteojos y le pidió a mi mamá que saliera un minuto de la oficina. Me hizo sentarme y me dijo "Fedra, tenés 11 kilogramos de más. Tenés obesidad. Y no te lo digo para ofenderte ni para hacerte sentir mal. Te lo digo porque si seguís a este ritmo, podés llegar a morir de forma prematura por algo así".

Fue como un balde de agua fría. Y nadie le dijo nada por haberme dicho las cosas así porque soy así: o me decís las cosas como son, sin eufemismos o no te hago caso y se lo agradezco mucho hasta el día de hoy. A mi mamá la hizo entrar a la consulta otra vez, también justo había llegado mi viejo y les dijo: "Fedra tiene una condición de obesidad bastante compleja, es necesario que lo baje si ella quiere tener una mejor calidad de vida". Era verano y, en ese entonces, íbamos a un club con pileta donde pasábamos días y tardes enteras con mis hermanas y mis padres por lo que me movía un montón y también en el club había hecho amigos. Cambié la forma de comer, ya no tragaba y tragaba vorazmente, sino que me controlaba. Consumía muchas frutas, vegetales, agua a montones también.

A lo largo de ese verano habré bajado 5-6 kilos a lo sumo. Encima sin intentarlo. No dejé que la palabra "obesidad" me definiera, además de que en ese entonces todavía no era señorita, todavía no entraba en ese cambio físico y hormonal tremendo que es la pubertad y la adolescencia.

Febrero 2010

Empecé en marzo de 2010 mi primer año de la secundaria y, como cualquier pre-adolescente, desarrollé una inseguridad tremenda porque todo el curso como que me dejaba de lado (más que nada porque era transferida y encima la única transferida de ese colegio, todos se conocían menos a mi). Me sentía horrenda por dentro y por fuera. Había dejado de ser esa nena alegre, llena de vida y de energía, mis compañeros se encargaron de matarla, por así decirlo.

Para segundo año del secundario (2011) el tema del acoso escolar se fue de las manos y ya no sabía cómo manejarlo, pero mis padres todavía no lo sabían. En un momento, observando a mis compañeras, me di cuenta de que la única "gordita" era yo. Y me di cuenta de lo poco que comían la mayoría y pensé "ah mirá vos, si ellas no comen y están así de flacas, seguro si yo no como, voy a bajar de peso". Comencé a comer cada vez menos y menos y menos... como iba a educación física a las tardes, mis viejos me daban viandas y yo las tiraba y fingía que comía, sólo desayunaba un té con leche y si me estaba muriendo de hambre me comía un cubo de queso. Pero así estuve como un mes a lo mucho, hasta que me di cuenta de lo mal que me sentía. El "bullying" ahí se fue todo a la mierda y entré en colapso y comencé a mover lo que tenía que mover para irme de esa escuela.

No sabía cómo encarar el tema a mis papás, pero creo que ellos se dieron cuenta solos. Y cuando les planteé lo que me pasó (incluso lo de la comida) decidieron que era correcto cambiarme de colegio. Y en 2012 comencé el tercer año en la escuela con casi todos mis compañeros de la primaria. Ahí (gracias a Dios) las cosas se normalizaron. Y también mi cuerpo, aunque habré seguido con uno o dos kilos más de los que me correspondían. Sin embargo, pasó un tema en el que estuve en la mierda por unos meses que fue el típico caso del corazón roto y habré subido dos o tres kilos más porque me comí toda esa tristeza.

Noviembre 2012

En 2013 comencé a competir para mi escuela y de tanto ir a entrenar, hacer mucha física y también comiendo sano y liviano (porque tenía que estar con energía para ensayar y hacer lo que tenía que hacer) terminé de bajar recién ahí esos kilos de más que me quedaban y llegué a pesar 50 kilos. Y no podía creer que mi cuerpo y yo misma era capaz de haber llegado ahí. 

Octubre 2013

Ese peso lo habré mantenido tal vez un año, los 50 kilos son complicados de mantener, pero el resto de mi adolescencia y hasta que terminé el secundario no volví a tener problemas de peso, como podrán ver.
Noviembre 2015

El año pasado tuve una situación medio rara con un chico (no quiero dar demasiados detalles porque es un tema que me jode un poco hablar hasta el día de hoy) y sin darme cuenta volví a hacer eso de comerme la tristeza. Y no me di cuenta sino hasta un evento al que fui, me sacaron una foto... y vi lo mucho que subí de peso. Me pesé y tenía 55 kilos.

Julio 2017

Tuve miedo de volver a ese estado de obesidad, así que decidí hacer un cambio en mi alimentación, cuidarme por mi salud y también por estética, para qué mentirles. Me sentí mejor conforme pasaban las semanas y no me di cuenta del cambio hasta que me vestí para la recepción del hermano de Martina e incluso para Navidad y Año Nuevo, que fue hace casi un mes... La diferencia era impresionante con esa foto. 

Y fue ayer cuando fui al centro, me paré sobre la balanza y vi el número 48... Y ahora entienden por qué lo tomé con tanta importancia.

Año Nuevo 2018

Creo que si tuviera que irme con una sola foto sería con esta que ven abajo: con la vuelta de esa Fedra que estuvo enterrada por muchos años, que estaba escondida, que tenía miedo de todo. Y esa parte de mi que ahora renació de algún modo y es plenamente feliz. De todas maneras, esto no lo logré sola. Tuve a mi familia al lado que me hizo el aguante, también a mis amigos del colegio y a toda la gente que confió en mi y no puedo dejar de agradecerles eso infinitamente.

Y ese debería ser un punto fundamental de la salud: que seas feliz con tu comodidad, sin que te asuste lo que opine la gente y sin lo que nadie te defina por tu físico o por cómo parecés en una primera impresión. Y, si estuviera leyéndome alguien que está viviendo una situación similar en algún modo, sólo tengo que decirte que en esta vida siempre hay más, de todo se sale, por más que no puedas verlo y el que tiene el poder para poner un freno y cambiar las cosas, siempre vas a ser vos.




¡Simplemente mirame! Soy feliz y es todo lo que importa.


Gracias por leer.


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7 comentarios

  1. hola Fedra!! desde que tengo uso de razon, siempre fui de tener sobrepeso. hace poco fui al medio por un problema de columna por lo que me recomendo bajar muy poco peso en mucho tiempo. pero mi peso nunca me afecto. me alegra mucho que te sientas feliz de como sos. saludos!!!

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  2. Saludos, Fedra. Cuando terminé de leer tu post, se me hizo un nudo en la garganta. Has sido muy valiente al narrar tu experiencia con tu peso, y lo hiciste de una manera especial, honesta y con mucho tacto. Más que felicitarte, aplaudirte por compartir una parte importante de tu vida y dejar un mensaje ejemplar a todos los que te leen. ¡Abrazos y mis mejores deseos para vos! ^^

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  3. Hola Fedrita!
    *había comentado algo re piola pero se me fue el internet, raios*
    Festejo y me alegra de que te animaras a hablar de un tema tan contrversial y personal como lo es el peso. Yo siempre tuve problemas de peso, mismo hoy a pesar de estar sana y comer bien los tengo. Nunca pude pasar los 50 kilos -que es el peso que debería tener por edad y tamaño- y siempre estoy entre los 45 y los 48 (no me imagino si hago deporte, desaparezco)
    En fin, me encantó leer tu experiencia.
    ¡besote y gracias por el post!

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  4. El tema del peso es tremendo, me alegra mucho saber que a lo largo de los años pudiste, a pesar de subir de peso, tener la conducta de comer sano y hacer ejercicio, yo siempre tuve muchos problemas de salud y no hay muchas fotos mias en mi casa, pero tenía un recuerdo de mi niñez de verme la panza y notarme inflada jajaja, aunque ahora tengo el peso que corresponde (o eso creo, porque no me peso, no mantengo una dieta rigurosa ni hago ejercicio, pareciera ser que como lo sufiente, ni más ni menos) sin recuerdos de hacer dieta, hace un tiempo encontré unas fotos mías que estaba súper redonda y mi mamá me dijo que la medicación que tomaba me inflaba, me hacía tener sobre peso, que cuando dejaba de tomarlo, la "infladez (porque no lo quiero llamar inchazón)" se iba.
    Realmente nunca me afecto mi peso, hace poco empece a notar que mis amigas todo el tiempo hacen chistes sobre su aspecto físico y me parece tan horrible... comentarios de "mira estos rollos, que poca teta que tengo, ah pero vos porque tenes un culo barbáro" y detrás de eso, que parece un comentario cómico, hay un sentimiento de inferioridad tan grande... y odio todos esos memes que dicen "estos podríamos ser tu y yo, pero decidiste ir al gimnasio" y la foto de dos chanchos, porque esos comentarios lejos de mostrar que estas conforme con tu cuerpo son como un grito de que estas incómodo y no lo admitis, me da mucha pena.
    Ojala todos puedan tener el acompañamiento que tuviste vos para salir adelante.
    saludos <3

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  5. Hola Fedra!
    LLevo luchando con mi peso toooooda mi vida. Comentario que hay al respecto, comentario que oí: Sos muy bonita, lastima el peso; siempre priorizas lo intelectual y el cuerpo nunca, sos una dejada, etc. Es una lucha que todos los días llevo, pero soy consciente que mis estados de ánimo muchas veces me hacen comer cosas que no debería, y que debería dejar de asociar mi humor con lo que como, pero me resulta muy difícil. Probé muchas dietas, y creo que la mayoría son ultra ridículas... medio tomate, medio huevo duro y media hoja de lechuga, y onda, que, lo demás que hago? Pero siempre tengo fe en que en algún momento voy a llegar a mi peso... Ojalá sea pronto.
    Besos!

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  6. Hola. Es muy lindo saber que alguien que se proyecta un objetivo y los cumple. A pesar de los problemas que puedan surgir tu estado anímico y salud nunca debes dejarlo de lado. Saludos :)

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  7. Fedra, sinceramente tu post fue hermoso. El tema del peso es algo con lo que mucha gente se obsesiona y creo que eso está mal, como vos decís cada uno debe ser feliz como es y que le chupe un huevo lo que opinan los demás, es la única forma de alcanzar la felicidad. Me conmoviste con tu historia, ojalá le sirva de ejemplo a mucha gente. Saludos!

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