CARTA A MI YO DE 14 AÑOS | ESPECIAL CUMPLEAÑOS + NUEVO DISEÑO

Hoy, 20 de febrero de 2018, cumplo 20 años de edad... y hace unos años no me imaginaba que iba a llegar a este número que aún en este día siento que me queda bastante grande. Pero decidí escribir una carta a esa chiquita que alguna vez fui y que sigue viviendo en mi. También, a modo de estreno del nuevo diseño del blog, es una linda forma de "despedirme" de aquel pasado al que espero poder recordar con cariño.

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Querida Fedra:

Muchos pueden decir que no hemos vivido demasiadas experiencias, que no sentimos nada porque no salimos a boliches y nos emborrachamos. Pero vivimos más de lo que todo el mundo piensa.

Comenzaste la adolescencia en un lugar muy oscuro, llena de dudas y de incertidumbre, llena de inseguridades y de preguntas a las que no podías encontrar respuesta porque no sabías siquiera en dónde buscarlas. Sin embargo, aprendiste que no es tu trabajo encontrar esas justificaciones para todos los actos en la vida aunque, confieso, esas dudas sobre la injusticia, la infelicidad y el sufrimiento te siguen atacando por las noches, cuando las sábanas te resultan incómodas y el silencio de la casa te rodea.

¿Te acordás cuando en segundo año estábamos investigando por carreras en Buenos Aires? ¿O cuando soñabas estudiar una carrera distinta cada semana? O cuando pensabas que tus sueños no se iban a hacer realidad porque los considerabas inviables. Hoy, en mi cumpleaños número 20 (que es también el tuyo) te lo puedo decir: los sueños si se cumplen.

Pudiste encontrar la felicidad en personas que son tan diferentes a vos, pero con las que compartiste los momentos más importantes de tu vida. Aprendiste a respirar hondo y caminar hasta un escenario para bailar frente a tus familiares y tus compañeros y conociste esa sensación de satisfacción cuando todo salía mejor de lo que pensabas.

Tuviste que alcanzar los 20 años para poder aprender que una calificación no se convierte en un estigma, que no te define y que, principalmente, no anula todo lo que lograste anteriormente. No te hace peor persona o una mala alumna, lo que te hace mal es no saber perdonarte cuando te equivocás. Hoy en día seguís llorando cuando en un examen salís mal, especialmente cuando le ponés todo tu esfuerzo y no sale como esperabas, pero seguís llorando de felicidad cuando alcanzaste esa nota que te parecía imposible.

También lloraste de felicidad cuando nacieron esos dos bebés por los que darías la vida entera, a los que hoy podría mirar miles de horas sin aburrirte y a los que sé que vas a proteger en sus peores momentos, a esos nenes a los que no podés esperar a que te llamen "tía Fedra". También aprendiste a enseñar con amor y paciencia a ese chiquito que protegiste desde tu infancia, a ese sobrino que llegó a ser ese hermano menor que nunca pudiste tener, pero que lo sentís como tal.

Aprendiste a ignorar todos aquellos comentarios que te hacen sobre tu vida: sobre tu rostro, sobre tu peso, sobre tu alimentación, tus estudios, tus decisiones y, sobretodo, a ignorar a aquellas personas que sólo porque sos "chica", "joven" o "menor" creen conocer mejor que vos tu situación o tus sentimientos.

Ya no tenés miedo al cambio y a ver qué es lo que la vida te depara en el futuro, esa palabra que tanto miedo te causa y que te suele paralizar con sólo pensar en ella. Pero te diste cuenta de que la vida tiene mucho para ofrecer y mostrarte y, sobretodo, que no podés esperar a poder vivir todos los días para transitar el presente.

Conseguiste una familia que va más allá de la sangre: esas chicas que te van a acompañar y te van a alentar, que te comprenden (o al menos intentan respetar tus decisiones) y que te hicieron el aguante incluso cuando dejaron los uniformes y, cuando aquel rincón del colegio en el que solían reunirse, quedaron en el pasado.

También superaste aquel miedo de no volver a encontrar amigos en esa nueva etapa que hoy estás atravesando, la cual pudiste comprobar que puede ser complicada, pero que nada es imposible. Encontraste personas maravillosas que comparten tus mismos gustos, debates y muchísimas horas de estudios que, seguramente, van a valer la pena dentro y fuera de las paredes de las aulas.

Sin embargo, pudiste también conocer lo que son las malas personas, aquellas que no son lo que aparentan, que te robaron la felicidad y te arrancaron lágrimas que no deberías haber derramado, pero que al menos sirvieron para aprender esta lección. Aprendiste que si hay bien, hay mal. Pero que hay que aprender a observar para encontrar el bien y supongo que lo vas a seguir descubriendo en la vida.

Conociste lugares hermosos y encontraste la belleza que atraviesa una pantalla de celular y que es más bello en persona y que nadie te quita el sentimiento de poder oler la sal del mar, mojarte los pies o caminar por la playa mientras escuchás simplemente el silencio mientras no pensás en absolutamente nada.

Ya no te da pena decir "te quiero" y demostrarlo de todas las formas posibles: con un mensaje, con un abrazo o con un gesto y ahora decís tus sentimientos a aquellas personas que valen la pena: papá, mamá, la abuela, los tíos, tus hermanos, tus sobrinos, tus amigos e incluso a esa persona que vos sabés quién es.

En estos 20 años lograste e hiciste mucho, pero sobretodo sentiste. Y por eso vivís más de lo que muchos pueden llegar a vivir. Seguí sintiendo, ya sea miedo, alegría, tristeza, desesperación, adrenalina o emoción... seguí así, que vamos por buen camino y espero que vos y todas nuestras versiones, estén orgullosas de quién somos hoy. Siempre me van a acompañar.



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Desde este espacio quiero agradecer a todos los que siempre apoyaron este proyecto, que ayudaron a que crezca y hoy, aunque no pueda dedicarle todo el tiempo que me gustaría, Siempre Hay Palabras se convirtió en mi espacio seguro, donde puedo hablar, comunicar y expresarme sobre los temas que me interesan. Hoy comienzo una nueva etapa en este blog y quería darle una imagen más propia, personal y con un poco más de calidad. También, agradecerle especialmente a mi gran amiga y fotógrafa Jocelyn (@sslybluee en Instagram) por las increíbles fotos. De verdad estoy muy orgullosa del resultado porque me costó horas de edición y de perfección, por lo que espero que les guste mucho también a ustedes el producto.
¡Nos estamos viendo en un próximo post!




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4 comentarios

  1. Hola Fedra!
    No tengo palabras como para explicar todo lo que me hizo sentir esta carta, fue como ver un pedazo de alma que solo tendría que ser visto por personas selectas y no cualquiera. Pero también celebro que tengas la suficiente confianza como para compartir estas palabras y progresar.
    Es hermoso cerrar etapas y comenzar con aires de cambio un nuevo camino o el mismo que venías transitando, pero con herramientas que te ayuden. Por lo poco que te conozco sos de esas personas hermosas y llenas de cosas buenas y me alegra que puedas ver el pasado y sonreir ^^
    ¡besote y gracias por compartir un pedazo importante de vos!

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  2. Hola Fedra, es muy lindo el mensaje. Yo también recuerdo a veces a mi yo del pasado y pienso en cuánto me gustaría haber sabido a dónde iba, qué ocurriría. Me encantó la entrada y me hizo pensar en un montón de cosas <3

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  3. Hola Fedra! Primero que nada, feliz cumpleaños atrasado! Creo que las palabras que nos acabas de dejar son muy reflexivas para cualquier persona en esta etapa de vida, y tengo que coincidir con vos en todo lo que pensas porque me encuentro en la misma etapa de vida donde se dejan atras cosas pero a la misma vez se aprenden cosas nuevas. Creo que es todo parte del paso de la vida y como cada uno decide verla, sentirla y vivirla. Me alegra muchísimo que hayas podido cumplir las metas que te propusiste a lo largo de estos años, aunque sea de a poco y con mucho esfuerzo pero que si valga la pena. Te deseo la mejor suerte para que puedas seguir así y hasta mejor♥

    Muy linda entrada♥ Besos!!!

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  4. ¡Hola Fedra! Como que llegué re tarde pero feliz cumpleaños y un abrazo psicológico jajaja
    Creo que si tuviera que escribirme una carta no terminaría muy bien jajaja

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